Las Petunias, siempre hábiles para mezclar lo cotidiano con lo inesperado, han decidido apropiarse del universo caballeresco de Joanot Martorell y transformarlo en un espejo contemporáneo donde asoman relaciones, poder, resistencia y un toque de desparpajo casi caballeril. En “Tirant Lo Blanc”, el trío madrileño se lanza a un viaje musical más ambicioso, expandiendo su registro habitual con una producción más rica, voces más expresivas y un aura épica que encaja con ellas como si siempre hubiera estado ahí. Una especie de remembranza pop que convierte lo medieval en puro presente.
Lejos quedan aquellos primeros lanzamientos impregnados de un encanto lo-fi y una espontaneidad casi improvisada. Ahora, las nuevas canciones muestran una evolución natural hacia un sonido más maduro, lleno de texturas y matices, como si cada capa fuese una pequeña filigrana sonora. Y aun así, no renuncian en absoluto a esa deliciosa tensión entre la dulzura y la rabia que se ha convertido en su sello personal. En lo lírico siguen jugueteando con ese contraste tan suyo entre la ironía y la vulnerabilidad, componiendo desde un lugar donde la emoción se mezcla con cierta imperturbabilidad divertida.
Su estilo se consolida en un territorio híbrido: parte punk-pop emocional, parte pop alternativo, parte canción de autor contemporánea… y parte algo difícil de definir, un “je-ne-sais-quoi petuniesco” que las distingue sin necesidad de estridencias. Es como si hubieran encontrado una forma de caminar entre géneros con una elegancia desenfadada, casi impensada, pero totalmente natural.
Todo esto llega tras un año particularmente prolífico, marcado por giras nacionales e internacionales que las llevaron a escenarios tan dispares como Seúl y Nueva York. Con esa experiencia cósmica (y un pelín quimérica) sobre los hombros, Las Petunias regresan reafirmando quiénes son, pero sin caer en la redundancia. “Tirant Lo Blanc” será la pieza vertebral de “Ahí Te Pudras, Maldita”, el Ep con el que se despedirán del año y que verá la luz el 28 de noviembre.
Porque si algo dejan claro Las Petunias es que su universo sigue expandiéndose, y cada nuevo lanzamiento es una invitación a entrar en él sin miedo a la épica, al humor ni a la emoción desmedida.

