Supercontagiosa, casi de esas que se te incrustan en el córtex auditivo sin pedir permiso, llega la nueva canción de Estrogenuinas: pop-punk destilado con nervio, desparpajo y una lozanía sonora que resulta francamente irresistible. Todo comprimido en menos de dos minutos (una cápsula efervescente, breve pero fulgurante) que te deja con esa agradable sensación de “otra vez, por favor”. Hay temas que entran con sigilo; este, en cambio, irrumpe como un confeti huracanado dispuesto a ponerlo todo patas arriba.
El fichaje por Ernie Records parece haberles sentado de fábula a las salamantinas (aunque hoy campen por Madrid), como quien cambia de aires y descubre que respira mejor. Entre ese paréntesis discográfico de unos años (una suerte de hibernación creativa) y la renovación de la formación, el grupo regresa con brío, con una actitud que oscila entre lo gamberro y lo deliciosamente irreverente. Da la impresión de que han vuelto no solo para quedarse, sino para armar un pequeño alboroto allá donde suenen.
“Un Negocio Redondo” (en la cual cuentan con la colaboración de Juanita), llega tras “Bea Vapea”, single publicado hace unos meses que ya dejaba entrever por dónde soplaban los vientos de esta nueva etapa. Ambas canciones formarán parte de su próximo trabajo, bautizado con el mismo nombre que este flamante adelanto y que verá la luz en breve, una perspectiva que invita a la impaciencia y al leve cosquilleo melómano. Si esto es el aperitivo, el banquete promete ser de los que se recuerdan con una sonrisa cómplice.
Por si fuera poco, “Un Negocio Redondo” aterriza acompañado de un videoclip dirigido por María López, que encapsula con tino esa energía vivaracha y un punto canalla que define al grupo. Imagen y sonido se conjuran para ofrecer una pieza tan chispeante como magnética, de esas que se disfrutan casi sin darse cuenta… y que, cuando terminan, te dejan tarareando con aire distraído, como quien no quiere la cosa.

