En el universo siempre ligeramente excéntrico (y muy estimulante) del pop independiente español, el dúo Pipiolas continúa ampliando su particular imaginario musical. Su nuevo single, “Feria Cañete”, llega como el último aperitivo sonoro antes de la publicación de su segundo álbum, un trabajo que llevará por título “Pipiolas” y que verá la luz el próximo 20 de marzo.
El disco será editado por el sello Elefant Records, una casa discográfica con larga tradición en el pop alternativo. El lanzamiento estará disponible en formato vinilo y vinilo deluxe, para deleite de coleccionistas, melómanos y demás devotos del fetichismo musical analógico.
Detrás de Pipiolas se encuentran Paula Reyes y Adriana Ubani, dos artistas que han ido tejiendo una propuesta creativa con una mezcla de ingenuidad luminosa, ironía generacional y una estética que oscila entre lo nostálgico y lo contemporáneo. En su trayectoria reciente, el dúo ha demostrado una notable capacidad para convertir emociones cotidianas en pequeñas cápsulas pop, donde lo íntimo y lo colectivo conviven con naturalidad.
Con “Feria Cañete”, el grupo propone una canción que se mueve entre el recuerdo y la celebración del presente, o la única canción de amor verdadero que harán, como dicen ellas. La pieza funciona casi como un pequeño artefacto sentimental, de esos que parecen guardar dentro escenas, voces y momentos que uno teme que se evaporen con el paso del tiempo. No es exactamente una elegía ni tampoco una simple evocación: es más bien un intento de capturar la felicidad mientras todavía está ocurriendo, algo que, como bien sabemos, rara vez sucede.
Paula lo cuenta así:
“Siempre he tenido la mirada y mis pensamientos dirigidos a la nostalgia del pasado y a la ansiedad del futuro, y las letras de mis poemas y canciones siempre han ido hacia esos lugares. Pero un día miré a mi alrededor, miré a Adriana y vi lo que hemos construido juntas; miré a Marina, a Álvaro y a Philip tocando juntos mientras la gente espera algo de nosotras, y pensé: “Joder, estoy justo donde quiero estar”. Estamos viviendo el momento de nuestras vidas, ese al que querremos volver cuando seamos mayores y ya no se pueda. Y quise buscarle un lugar en el mapa a esta sensación. Mi abuelo, cuando nos llevaba a mi hermano y a mí a la feria, siempre decía: “Vamos a la Feria Cañete”. No se llamaba así, pero así la llamaba él. E íbamos y éramos felices. Yo fui muy feliz en ese lugar y no estaba siendo consciente de ello mientras ocurría, y jamás podré volver allí de la misma forma. Tenemos la suerte de ser conscientes, ahora mismo, de todo lo que nos está ocurriendo y de estar viviéndolo juntas. Por eso escribí esta canción, para que nunca se nos olvide que fuimos felices en presente”.
Con este adelanto, Pipiolas parece invitarnos a algo tan sencillo como complicado: detener por un instante la maquinaria del tiempo y reconocer que, quizá, la vida está sucediendo justo ahora. Y si además lo hace con una canción que mezcla emoción, memoria familiar y cierta alegría despreocupada, el resultado se convierte en una pequeña celebración pop.
Así, mientras se acerca la llegada de su nuevo álbum, “Feria Cañete” se presenta como una postal musical luminosa, un recordatorio de que los mejores momentos a veces no están en el pasado ni en el futuro… sino en ese extraño, fugaz y maravilloso territorio llamado presente.

