Texto y fotos: Rosa Ruiz
El pasado fin de semana tuvo lugar en el Teatre El Musical la novena edición del Festival Atomic Art, una cita ya plenamente consolidada dentro del circuito de pequeño formato en la escena valenciana. El festival mantiene su apuesta por dar visibilidad a bandas emergentes procedentes de distintos puntos de España, con una presencia femenina especialmente relevante y una voluntad explícita de sostener la paridad en la configuración del cartel, algo que ya se ha convertido en una de sus señas de identidad.
La jornada del sábado contó con la actuación de Mourn como cierre, encargadas de poner el broche final a una edición que volvió a destacar por la variedad de estilos y propuestas. A lo largo del día convivieron proyectos de recorrido aún incipiente con formaciones más asentadas, como es el caso del propio grupo catalán, que suma ya más de una década de trayectoria sobre los escenarios.
La banda, formada inicialmente por Jazz Rodríguez y Carla Pérez, incorporó posteriormente a Leia Rodríguez al bajo y cuenta en la actualidad con Oriol Font a la batería. Su visita a Valencia tenía como objetivo presentar los temas de su sexto álbum, “Letra Ligada”, publicado a finales del pasado año por el sello Montgrí, y que además supone un punto de inflexión en su carrera al tratarse de su primer trabajo compuesto íntegramente en castellano.
El concierto arrancó con temas como “Alegre y Jovial”, “A Última Hora”, “Burriac” y la propia “Letra Ligada”, mostrando una faceta más cercana al pop en comparación con sus trabajos anteriores, con melodías más luminosas y una sensación general de mayor accesibilidad sin perder el carácter del grupo. A partir de ahí, el repertorio se abrió paso por su amplia discografía, marcada por riffs de guitarra contundentes y una energía que les ha llevado a girar por buena parte del mundo en distintas giras internacionales. Canciones como “Call You Back”, “Skeleton”, “Fry Me” o la intensa “Second Sage” dejaron clara la solidez del grupo sobre el escenario y su capacidad para mantener la tensión en directo.
El concierto continuó alternando piezas más recientes, como “En El Lago” (que, según comentó Leia, es una de sus favoritas del disco, destacando especialmente el encaje de las guitarras) junto a “No Queda Nada” y la más melódica “Espejo Latente”. La banda interpretó el álbum “Letra Ligada” al completo, sin omitir ninguna de sus canciones, una decisión que refuerza la intención de presentar el disco en vivo en su totalidad y permite al público apreciar de forma completa su nueva etapa y evolución sonora.
Para el cierre reservaron “House, Hold”, tema incluido en su álbum “Self Worth”, con el que pusieron el punto final a un concierto que dejó una sensación de solidez y coherencia. Una actuación respaldada por la experiencia acumulada, los discos publicados y los años compartiendo escenario, factores que se hicieron evidentes en la seguridad y el control con el que afrontaron toda la actuación.






