Por Vicente Ribas
El debut de Blanca Adelfa tiene algo de gesto romántico y casi militante: publicar en cassette en 2026 a través de Grabaciones Bonicas, pequeño pero inquieto sello granadino, no es solo una elección estética, sino también una declaración de intenciones. Hay en “Algo Tan Bonito Para Ti” una mirada clara hacia el pasado (especialmente hacia cierta sensibilidad ochentera), pero sin caer en el ejercicio nostálgico fácil. El trío granadino formado por Irene Tejero (voz y guitarra), Sara Armada (bajo y coros) y Candela García (batería y coros) apuesta por un indie pop de matices oscuros que encuentra su fuerza en la economía de recursos y en un notable instinto melódico.
Se percibe desde la primera escucha que estamos ante un trabajo muy cuidado. La producción y grabación, a cargo de Darío Muñoz en Producciones Peligrosas, aportan claridad y profundidad sin sobrecargar las canciones. Todo suena donde debe sonar: las guitarras mantienen ese equilibrio entre brillo y penumbra, la base rítmica sostiene con discreta firmeza y los arreglos aparecen solo cuando son necesarios. Es una producción que no busca protagonismo, pero que eleva el conjunto y deja entrever una madurez poco habitual en un primer lanzamiento.
Gran parte del magnetismo del disco reside en la voz de Irene Tejero, sencillamente magistral. Hay en su interpretación una mezcla muy atractiva de fragilidad y determinación, capaz de envolver las canciones en una cercanía casi confesional sin perder autoridad. No necesita grandes alardes para captar la atención; su forma de frasear, siempre precisa, se convierte en uno de los principales signos de identidad del grupo.
La canción que da título al trabajo funciona como una perfecta puerta de entrada al universo de Blanca Adelfa: directa, emotiva y con ese punto de melancolía luminosa que define buena parte del repertorio. Sin embargo, es “Hago Todo Sin Pensar” la que termina imponiéndose como el momento más inspirado del cassette. Tiene inmediatez, pulso y una naturalidad melódica que roza lo adictivo, de esas canciones que parecen sencillas hasta que uno intenta explicar por qué funcionan tan bien.
“El Túnel” y “La Playa” se abren hacia un territorio algo más electrónico, ampliando el rango sonoro sin romper la coherencia del conjunto. La colaboración de Mariano Almeda se deja notar en las texturas y en cierta querencia sintética que aporta aire y contraste. Quizá en estos cortes el grupo se permite experimentar un poco más, insinuando caminos que podrían desarrollarse con mayor amplitud en futuros trabajos.
Si hay un reproche que hacerle a “Algo Tan Bonito Para Ti” es, precisamente, su brevedad. Cuatro canciones saben a poco cuando la propuesta resulta tan convincente. Más que un defecto, se siente como la promesa de algo que aún está por desplegarse. Blanca Adelfa parece haber encontrado ya un lenguaje propio; ahora solo falta verlo crecer.
Este primer lanzamiento funciona así como una carta de presentación tan modesta como segura de sí misma. Hay personalidad, hay criterio estético y, sobre todo, hay canciones (que sigue siendo lo verdaderamente importante). Ojalá no tengamos que esperar demasiado para escuchar nuevo material: si este cassette es solo el principio, lo que venga después debería confirmar a Blanca Adelfa como uno de esos nombres a seguir muy de cerca dentro de la escena granadina…. y estatal.

