Nacimiento de Marala: tres voces, tres territorios
El grupo Marala fue un trío musical de delicada arquitectura sonora formado por la catalana Selma Bruna (guitarra, teclados y voz), la valenciana Sandra Monfort (guitarra y voz, procedente del grupo Xaluq) y la mallorquina Clara Fiol (voz). Aquella curiosa alianza musical se gestó en Barcelona, ciudad donde confluyeron sus trayectorias y donde terminaría germinando el proyecto.
El origen de Marala tiene algo de azar feliz, de esas casualidades que parecen guiadas por una suerte casi providencial. Corría el año 2018 y tanto Selma Bruna como Clara Fiol estudiaban en el Taller de Músics de Barcelona. Allí coincidieron con Sandra Monfort y, entre ensayo y ensayo, comenzó a surgir una complicidad musical inmediata. Pronto empezaron a cantar juntas y descubrieron que sus voces encajaban con una armonía casi alquímica.
En palabras de Selma Bruna, recordando aquellos primeros compases del grupo: “Todo fue muy natural y placentero desde el primer momento, aunque no nos conociéramos. Además, teníamos el reto de hacer un concierto que nos habían propuesto y fuimos en esa dirección”.
Así, sin estridencias ni grandes planes previos, nació Marala, un proyecto que pronto demostraría una identidad sonora singular.

La raíz de su sonido: tradición y polifonía
La propuesta musical de Marala se asentaba en la música de raíz tradicional, pero reinterpretada con una sensibilidad contemporánea. Sus canciones hacían especial hincapié en la polifonía vocal, ese entrelazamiento de voces que recuerda a antiguas tradiciones populares transmitidas de generación en generación.
El repertorio del trío bebía de los cantos tradicionales, aquellos que nacieron en plazas, campos y hogares, y que a menudo habían sido preservados gracias a la memoria colectiva. Marala recogía ese legado y lo transformaba en un paisaje sonoro delicado, evocador y, en ocasiones, profundamente introspectivo.


Guernica: música en un lugar cargado de memoria
Uno de los primeros hitos significativos del grupo llegó también en 2018. Marala participó en la conmemoración del bombardeo de Guernica, en el País Vasco, organizada por la asociación Gernikako Lobak el 26 de abril.
El concierto tuvo lugar en el búnker de Astra, un espacio cargado de simbolismo donde, 81 años antes, los ciudadanos de Guernica y Luno se habían refugiado para escapar de las bombas durante el trágico ataque.
En ese evento tan cargado de emoción interpretaron la canción “Guernikako Garraxiak”, compuesta por Sandra Monfort especialmente para la ocasión. El tema (cuyo título podría traducirse como “Los lamentos De Guernica”) se enriqueció con elementos muy singulares: la lectura de un poema de Sara Lavado y la incorporación de cantos tradicionales procedentes de Mallorca y Valencia.
El resultado fue una pieza musical impregnada de memoria histórica, capaz de resonar con una intensidad casi sobrecogedora dentro de aquel refugio subterráneo.

Un encuentro inesperado: Primavera Sound
Por aquellos mismos meses, Marala realizó una versión de la célebre canción “Txoria Txori”, escrita por el cantautor vasco Mikel Laboa a partir de un poema de Joxean Artze. Aquella reinterpretación llamó poderosamente la atención de Fermín Muguruza, figura capital de la música vasca contemporánea y excomponente de bandas tan significativas como Kortatu o Negu Gorriak.
Impresionado por la sensibilidad del trío, Fermín Muguruza las invitó a participar en la apertura de su nuevo proyecto The Suicide Of Western Culture, que se presentó en el festival Primavera Sound de 2018 en Barcelona.
Aquella actuación supuso un escaparate privilegiado para el joven grupo, que comenzaba a hacerse un hueco en el panorama musical con una propuesta tan delicada como poco convencional.

“Rosa i Espina”: contradicciones y feminismo
En febrero de 2020, Marala publicó un nuevo tema titulado “Rosa i Espina”. La letra de la canción fue escrita por la poetisa sancugatense Nina Da Lua, mientras que la música corrió a cargo de Selma Bruna. En la pieza también colaboró a la percusión Martí Hosta.
La canción, acompañada de su correspondiente videoclip, exploraba las contradicciones personales de las propias integrantes del grupo: mujeres criadas dentro de ciertos patrones culturales que, con el paso del tiempo, deseaban cuestionar y deconstruir. Al mismo tiempo, la obra reflejaba valores como la sencillez, el cuidado y la sororidad, elementos que ellas vinculaban directamente con la lucha feminista.
Curiosamente, “Rosa i Espina” no formó parte de su primer disco, que vería la luz apenas un mes después.

El amanecer discográfico: “A Trenc d’Alba”
El 8 de marzo de 2020, coincidiendo simbólicamente con el Día Internacional de la Mujer, Marala publicó su primer álbum, titulado “A Trenc d’Alba”. El disco fue producido por la discográfica U98 Music y grabado en el estudio The Sound Of Wood bajo la producción de Aniel Bestit.
El trabajo, editado en Cd, reunía diez canciones y combinaba composiciones propias con adaptaciones musicales de poemas. Entre ellas destacaban “Corrandes De Lluna”, basada en un texto de Maria Mercè Marçal y con la participación de Aleix Tobias, así como “Cançó”, poema de Miquel Martí i Pol transformado en pieza musical.
El álbum también incluía fragmentos de canciones tradicionales entrelazados con nuevas composiciones, creando una atmósfera que oscilaba entre lo ancestral y lo contemporáneo.
Las propias integrantes explicaron que el disco estaba dedicado a sus abuelas, en un gesto de reconocimiento y reivindicación feminista que se convirtió en una de las señas de identidad del grupo.
Sobre la canción que da título al álbum, Clara Fiol explicó: “”A Trenc d’Alba”, la canción que da nombre al disco, habla del momento en que las mujeres empiezan a poder mostrarse en el mundo porque está el espacio y han encontrado la fuerza”.
En la grabación también participaron diversos músicos invitados: Aleix Tobias en las percusiones, Xavi Lozano en las flautas, Xarim Aresté en la guitarra eléctrica y el cuarteto femenino madrileño Faneka.
Completaban el repertorio del álbum canciones como “Panaderina”, “Llenguatge Dels Cossos”, “Rossinyol”, “Tonades De Bres”, “Canço De Nit”, “Salt De La Bella Dona” y “Carena”, piezas que consolidaron el estilo de Marala: una combinación de tradición, poesía y una sensibilidad musical extraordinariamente refinada.

El segundo capítulo discográfico: “Jota De Morir”
Tras más de sesenta conciertos, casi cinco años de andadura musical y un primer disco que había dejado una impronta notable en el panorama de la música de raíz, Marala presentó su segunda referencia discográfica: “Jota De Morir”. Este nuevo trabajo no nació con premura ni ligereza; por el contrario, fue un proyecto de cocción lenta, casi artesanal, que requirió un considerable proceso de investigación previa.
Las integrantes (Selma Bruna, Sandra Monfort y Clara Fiol) se sumergieron con paciencia casi filológica en el estudio de repertorios tradicionales, escudriñando cantos populares y rastros de memoria oral. El resultado fue un disco que respiraba tradición, pero con una mirada contemporánea, lúcida y audaz.
Editado en Cd y en un elegante vinilo transparente por la discográfica Propaganda Pel Fet, “Jota De Morir” reunía diez canciones que, pese a su breve duración total (apenas 26 minutos), condensaban una notable intensidad expresiva.
El álbum incluía los temas “A La Vora Del Riu Mare”, “Disimula”, “Cante L’albat”, “Jota De Morir”, “La Canción Del Varear”, “Nocturno”, “Verderol”, “Testamento”, “Nana Naneta” y, como colofón final, “Pòstum”.
En este trabajo colaboraron dos músicos de gran sensibilidad artística: Jordi Casadesús, encargado de los teclados, y Pau Ballvé, responsable de las percusiones. Ambos participaron también en la producción del disco, que fue grabado entre enero y marzo de 2022 en los estudios La Fontderola, situados en Centelles, en Barcelona.

La muerte como tema central
En “Jota De Morir”, Marala decidió abordar un asunto tan universal como escurridizo: la muerte. Sin embargo, lejos de tratarla desde una perspectiva lúgubre o fatalista, el trío se propuso desmitificarla y reintegrarla en el ciclo natural de la vida.
Las canciones evocaban la voz de aquellas mujeres del mundo rural (a menudo invisibilizadas por la historia oficial) que cantaban en velatorios, labores agrícolas o rituales comunitarios. En palabras de las propias artistas, se trataba de “meterse la muerte en la boca”, pero no para callar, sino precisamente para impedir que las callaran.
El repertorio se nutrió de las tradiciones musicales de sus respectivos territorios: la balear, la valenciana y la catalana. De ese cruce de herencias surgió un mosaico sonoro que incluía romances antiguos, cantos de trabajo, canciones rituales y bailes de velatorio. Aunque breve en duración, el disco poseía una densidad simbólica y emocional verdaderamente considerable.
De este álbum se publicaron dos videoclips que ampliaban el universo visual del proyecto. El primero correspondía a la canción “A La Vora Del Riu Mare”, dirigido por Ismael Okbye. El segundo fue “Disimula”, dirigido por Tristán Smag y Enric Alepuz, cuyo rodaje se realizó en distintos enclaves de Valencia, aportando una estética visual que dialogaba con la tradición y la contemporaneidad del propio disco.


Una gira sin respiro
La actividad en directo de Marala durante aquellos años fue prácticamente incesante. De hecho, el trío enlazó casi sin interrupción la gira de su primer disco, “A Trenc d’Alba”, con la posterior gira de “Jota De Morir”.
Esta segunda etapa comenzó en Manresa, en Barcelona, y llevó al grupo por numerosos escenarios. A pesar del intenso calendario de conciertos, las artistas todavía encontraban tiempo para aparecer en programas televisivos, como Marcians en TV3, o participar en pequeños reportajes en la cadena valenciana À Punt.
Uno de los momentos más singulares de aquella gira llegó en agosto, cuando Marala actuó nada menos que en Central Park, en Nueva York, dentro del SummerStage Festival In Central Park. Allí compartieron escenario con artistas como Lia Kali, Queralt Lahoz y Dj Trapella, llevando su particular universo de cantos tradicionales al corazón cultural de la ciudad.

Un aluvión de premios
El reconocimiento institucional y crítico no tardó en llegar. En noviembre de 2022, “Jota De Morir” obtuvo el Premio Ovidi Montllor al Mejor Disco Folk del Año.
El mes siguiente trajo todavía más celebraciones: el trío recibió dos galardones en los V Premios Carles Santos, concretamente el Premio al Mejor Disco de Música Tradicional y el Premio al Mejor Disco del Año.
Con un toque de ironía y sentido del humor, las integrantes de Marala decidieron dedicar el premio “a los hombres”, explicando que ellos también habían contribuido, de una forma u otra, a su trayectoria artística.
Por su parte, Sandra Monfort ya había sido reconocida en una edición anterior con dos premios adicionales: uno como artista revelación y otro al mejor disco del año por su álbum debut en solitario, proyecto que había iniciado paralelamente a su actividad en el trío.
Y la racha de reconocimientos no terminó ahí. En diciembre de ese mismo año, Marala recibió también el Premio Enderrock de la Crítica 2022 al Mejor Disco del Año por “Jota De Morir”, compartido ex aequo con el álbum “Motomami” de Rosalía. La ceremonia fue retransmitida por la cadena TV3, consolidando definitivamente la relevancia del trío en el panorama musical contemporáneo.

Nueva etapa y estreno de “El Desich”
El 3 de marzo de 2023, Marala presentó una nueva canción titulada “El Desich”, acompañada de un videoclip dirigido por Joan Fullana y Jan Marsol. La letra se inspiraba en el poema Todos Los Deseos Esparcidos En El Mundo del poeta medieval Ausias March, transformando su obra en una pieza musical cargada de resonancia contemporánea y emoción poética. Esta interpretación mostró la capacidad del trío de dialogar con la tradición literaria catalana mientras mantenía su sensibilidad musical característica.

Más reconocimientos, nominaciones y nueva gira
En mayo de 2023, Marala fue finalista en dos categorías de los Premios MIN: Mejor Álbum de Música de Raíz y Mejor Álbum en Catalán. Aunque los galardones finalmente recayeron en Antonia Font y Tanxugueiras, el reconocimiento ya era un indicativo de la relevancia del grupo en la escena musical. Además, fueron nominadas a los Premios Alicia, otorgados por la Academia Catalana de la Música, consolidando su prestigio en los círculos de música de raíz y contemporánea.
La última gira del trío no solo consolidó su presencia en Nueva York, sino que desplegó su creatividad por un amplio abanico de ciudades. Entre ellas se incluyen: Barcelona, varias ciudades de Suiza y Alemania, Palma De Mallorca, El Campello, Pedreguer, Monóvar, Alcoy, Tarragona, Reus, Valencia, Gandía, Torrente, Antella, Xátiva, El Puig De Santa María, Viladecans, La Garriga, Madrid, El Prat De Llobregat, Llusá, Villanueva y Geltrú, San Pedro De Ribas, El Hospitalet De Llobregat, Sabadell, San Sadurní De Noya, Vic, Roma, varias ciudades de Austria, Cáceres, Ruidellots De La Selva, Benicàssim, Lleida, Tárrega, Escalarre, Juneda, Santa Cruz De Tenerife, Bruselas, Gijón o Menorca, entre otras. La gira se extendió hasta principios de 2025, convirtiéndose en una de las más extensas y eclécticas de su trayectoria.

Regalos musicales y colaboraciones
En diciembre de 2023, Marala lanzó un videoclip en directo de “Nocturno”, grabado en Mallorca y dirigido por Lluis Prieto y Joan Fullana, como regalo navideño para sus seguidores.
Ya en febrero de 2024, apareció la canción “Estic Antiquà”, en colaboración con Zoo, acompañada de un videoclip dirigido por Enric Alepuz y Dorm Records. En marzo, el trío colaboró con el grupo navarro Zetak en el tema “Entre Carn I Os”, incluido en el álbum “Aaztiyen”, con videoclip que contó con la presencia de la actriz Itziar Ituño.
En junio de 2024 llegó “Copeo Traïdor”, con la colaboración de la catalana Queralt Lahoz. La canción contó con videoclip dirigido por Jan Marsol y, posteriormente, se realizó un remix producido por Marc Soto, Arnau Giménez y Toni Fort.
El 11 de septiembre, con motivo del Día De Cataluña, Marala apareció en un programa especial de la cadena digital 3Cat. En noviembre de 2024, colaboraron con el grupo Faneka en la canción “Naranjas Al Mar”, incluida en el próximo álbum del cuarteto madrileño.

Cierre de un capítulo: despedida consciente
El 11 de diciembre de 2024, Marala anunció desde sus redes sociales que pondrían fin a su proyecto tras tres últimos conciertos programados para enero de 2025: El Molino, en Barcelona, Es Gremi, en Palma De Mallorca y Auditori de Torrent, en Torrente (Valencia). Debido a la alta demanda, añadieron una segunda fecha en Barcelona.
Antes de despedirse definitivamente, en julio de 2025, estrenaron la canción “Patrona”, con videoclip dirigido por Enric Alepuz y Tristán Smag, en colaboración con la Unió Musical “La Raboseta” d’Otos.

Documental final: un cierre evocador
En octubre de 2025 se estrenó el documental “Marala: No Hi Ha Foc Etern”, dirigido por Marc Mayor. Tras ocho años de intensa y exitosa trayectoria internacional, el trío formado por Selma Bruna, Clara Fiol y Sandra Monfort decidió concluir su proyecto. El filme ofrece una mirada íntima a sus tres últimos conciertos, celebrados en sus tierras de origen, y constituye un homenaje a la sororidad, la tradición y el cierre consciente de un capítulo vital lleno de música, memoria y complicidad.
Fuente: Chicas En Banda / Wikipedia

