Nacimiento en Madrid en plena marejada
A principios de 2020, cuando el mundo todavía no imaginaba el vendaval que estaba a punto de llegar, en Madrid emergió Sustacha, un dúo de indie pop formado por Andrea (voz) y Mónica (voz). Dos voces, una complicidad palpable y una trayectoria musical que sería tan breve como intensa.
Su recorrido fue corto (casi efímero) y, según se cuenta, la pandemia tuvo bastante que ver en ello. Porque sí, remar en un grupo de música ya es empresa quijotesca en circunstancias normales; hacerlo con una crisis sanitaria global de por medio es directamente una hazaña hercúlea.

Primer sencillo: creatividad en confinamiento
En abril de 2020 lanzaron su primer sencillo digital, “Lío En La Cabeza”, una carta de presentación fresca y vibrante que además aderezaron con un videoclip realizado por Alicia Olmedo y Bruno Massana.
Eso sí, el videoclip no se grabó completamente en ese momento, porque el confinamiento lo impregnaba todo de restricciones y cautelas. La grabación se terminó en junio, por lo que canción y clip no vieron la luz simultáneamente. Un pequeño desfase temporal que no restó encanto a aquel debut en plena anomalía histórica.

Nuevos lanzamientos: producción y nostalgia animada
El 25 de diciembre de 2020, como quien deja un regalo bajo el árbol, apareció su segundo sencillo: “Crush Alternativa”, un tema producido por Felipe.
Meses después, en marzo de 2021, publicaron su siguiente single digital. Esta vez incluía dos canciones, nuevamente producidas por Felipe: “La Magia Me Salvó” y “Sueño De Amor”.
Ambos temas eran, en realidad, versiones de la serie animada Hora de Aventuras. Un guiño nostálgico y pop a ese universo colorido que marcó a toda una generación, reinterpretado desde su sensibilidad indie.

El único concierto: una noche en Madrid
El primer y único concierto que ofrecieron tuvo lugar el 21 de marzo de 2021 en la sala Maravillas de Madrid, dentro de un evento llamado Mujeres En Vivo. Allí compartieron escenario con The Petunias.
Fue su única puesta de largo ante el público, una ocasión singular en la que las canciones dejaron de ser archivos digitales para convertirse en vibración compartida, en eco colectivo, en electricidad en el aire.

Silencio posterior y despedida implícita
Después de aquello, poco más se supo de Sustacha. La realidad es tozuda: sostener un proyecto musical exige tiempo, energía y una logística casi acrobática. Si a eso se le suma una pandemia, la ecuación se vuelve aún más intrincada.
Y así, como un cometa fugaz que ilumina brevemente el cielo nocturno antes de desvanecerse, Sustacha dejó su pequeña pero sincera huella en el indie pop madrileño. Breve, sí. Pero no por ello menos auténtica.
Fuente: Chicas En Banda

