Un encuentro fortuito en Barcelona
La historia de Tu Madre comienza casi como una anécdota de esas que parecen inventadas. Jangla (guitarra y teclados), Líos Liosa (bajo) y Elena Goliath (voz y batería) coincidieron por primera vez durante los conciertos de las fiestas de La Mercè de 2006 en Barcelona. Aquella jornada festiva no solo les regaló música en directo, sino también el germen de una banda. Ese mismo día, prácticamente recién presentadas, decidieron poner en marcha su propio proyecto.
Las tres compartían intereses musicales y, además, Tu Madre suponía su primera aventura real dentro de una banda. Empezaron literalmente desde cero: aprender a tocar lo justo, experimentar sin complejos y convertir sus inquietudes musicales en algo tangible.
Primeros pasos en el subsuelo musical
Sus comienzos se forjaron entre conciertos incendiarios y despreocupados en los niveles más subterráneos de la escena barcelonesa. Aquellos directos, tan abrasivos como espontáneos, fueron su verdadero campo de entrenamiento. En uno de esos bolos de carácter casi clandestino, apareció Daniel Granados, responsable máximo de Producciones Doradas. Aquella noche se convirtió en un punto de inflexión: el sello decidió apostar por ellas y en 2008 publicaron su primer trabajo, el Ep “Tu Madre”, editado en Cd por Producciones Doradas. Ese lanzamiento marcó el pistoletazo de salida para lo que acabaría convirtiéndose en uno de los cultos más singulares del planeta indie estatal.

Una primera aparición en un compilado
Antes incluso de ese debut en solitario, Producciones Doradas ya había contado con ellas para una recopilación. En 2007 participaron en el Cd “Doropaedia #1 Maternidad” con la canción “Casi Tuvo Hijos Con Lili”, compartiendo espacio con Sibyl Vane, Anticonceptivas, Viva Maestro y Silvia Coral y Los Arrecifes, un pequeño escaparate de propuestas que orbitaban alrededor del sello. Esa canción, posteriormente no llegó a incluirse en ninguno de sus trabajos.
El Ep “Tu Madre”: primer rugido discográfico
El Ep incluía temas como “Auua”, “El Puñal”, “Prematuro”, “El Viento”, “Recordando El Tacto De Tu Pelo Largo y Negro” y “La Nueva”. Años después, en 2025, su versión digital apareció con tres canciones extra: “La Barca”, “Te Tengo” y “La Lavandera”. La producción del disco corrió a cargo de Sergio Pérez.
El disco abría fuego con “Auua”, un auténtico grito de guerra que sonaba como si Bikini Kill hubiera decidido esconderse en un sótano mediterráneo. Aquella canción, además, fue acompañada por un videoclip tan casero como encantadoramente precario. Deslenguadas, insolentes y más auténticas que un bosquimano manejando un portátil,
Tu Madre construyeron un discurso musical inolvidable a lo largo de seis piezas que caían como puñaladas de post-punk y lo-fi empapadas en atmósferas mediterráneas.
Su sonido era una mezcla improbable y fascinante: guitarras trepanadoras y deliberadamente atonales, bajos tan gruesos como una Biblia de edición de lujo, baterías de aire tribal tocadas como si existiera el don de la ubicuidad y un piano que parecía el de la profesora interpretado por un alumno mediocre. Todo servía en esta celebración musical desquiciada donde las palabras comodidad o formalidad no figuraban en su diccionario.

Filosofía DIY y espíritu “no-wave”
La discografía de Tu Madre fue escueta pero intensa. En aproximadamente media docena de años de actividad apenas publicaron un Ep y un Lp que, sumados, no alcanzaban los cuarenta minutos de duración. Sin embargo, este trío femenino de Barcelona logró canalizar como pocas bandas la filosofía del do it yourself, apropiándose de forma intransferible del concepto de “no músico”, una idea popularizada en la escena no-wave. La prueba más clara la protagonizó Líos Liosa, quien se compró su primer bajo sin tener la menor idea de cómo tocarlo apenas una semana después de que las tres decidieran formar el grupo. Siguiendo también el ejemplo de la legendaria escena neoyorquina, sus actuaciones en directo eran sorprendentemente breves, entre apenas un cuarto de hora y media hora de duración.
“Valentina”: el segundo capítulo
Su siguiente paso discográfico fue “Valentina”, editado nuevamente por Producciones Doradas en mayo de 2011 y prensado en vinilo de 12 pulgadas. El álbum tenía una duración de apenas veintidós minutos. Entre sus canciones destacan “La Colina”, “Malaria”, la versión de Pérez Prado y Su Orquesta, “Caballo Negro”, “La Manzana”, “Roberto”, “Los Destellos Del Cristal”, “Pastora”, “Los Dientes” y “Maricarmen”. El disco fue grabado y mezclado en los estudios DGR Sónica por Ramón Moreira entre julio y septiembre de 2010, contando con la colaboración de Adrián Alfonso en la guitarra de “Maricarmen” y de Daniel Granados en las percusiones de “Caballo Negro”. La presentación oficial del trabajo tuvo lugar en la sala Sidecar de Barcelona.
Si el Ep “Tu Madre” ya dejaba entrever cosas prometedoras, en “Valentina” aquellas intuiciones florecieron con una personalidad desbordante, como un cactus multicolor plantado en medio del desierto de Almería. El resultado fue uno de los trabajos más interesantes del indie nacional de aquellos años tan complicados. La música de Tu Madre actuaba como un escalpelo ligeramente desafilado: se colaba en el subconsciente a través del bajo vientre. Su sonido bebía directamente de bandas fundamentales del post-punk femenino original como The Raincoats, LiLiPUT y The Slits, pero lo reinterpretaba con una paleta sorprendentemente amplia, donde cabían elementos de avant-garde, destellos de folclore regional e incluso ecos del pop despreocupado de La Movida Madrileña, representado por grupos como Alaska y Los Pegamoides o Glutamato Ye-Yé, siempre envuelto en un humor ácido y surrealista donde el “todo vale” era una máxima creativa.
Con “Valentina”, Tu Madre colocaron la primera piedra de una trilogía conceptual en la que cada disco llevaría el nombre de las madres de las integrantes del grupo barcelonés. Este segundo trabajo se sumaba así a su fabuloso Ep homónimo para consolidar una propuesta musical comprimida en apenas unos minutos pero cargada de personalidad.

Epílogo y nuevos caminos
Poco tiempo después de la publicación de “Valentina”, la banda terminó disolviéndose. Tras el final del grupo, Elena Barreras, conocida artísticamente como Elena Goliath, pasó a formar parte del trío Arponera, junto a Fani Manresa y Sara González De Ubieta, iniciando así una nueva etapa musical.
Fuente: Chicas En Banda / La Fonoteca

