LAS CHAVALAS 

Las Chavalas llegan desde Alicante y están formadas por las hermanas Sáez, Clau y Carla, dos artistas que han ido construyendo paso a paso un proyecto musical muy personal y lleno de energía. Su propuesta se mueve dentro de un pop fresco, luminoso y muy cercano, con canciones que conectan fácilmente con el público gracias a sus melodías pegadizas y a unas letras sinceras que hablan de emociones, experiencias y momentos cotidianos. 

Desde mediados de 2024 empezamos a escuchar su nombre con fuerza gracias al lanzamiento de su sencillo “Sueños Caídos”, un tema que sirvió como carta de presentación para muchos oyentes y que dejó claro que detrás de Las Chavalas había algo especial. A partir de ahí no han parado de regalarnos nueva música, consolidando poco a poco su sonido y su identidad artística con cada lanzamiento. 

Ahora dan un paso muy importante en su trayectoria con la publicación de su primer trabajo, titulado “Todo Puede Ser”. Se trata de un disco compuesto por ocho canciones en las que el pop es el gran protagonista, siempre acompañado de una energía contagiosa y un espíritu optimista que recorre todo el álbum. En este trabajo muestran diferentes matices de su estilo, combinando momentos más íntimos con otros más luminosos y bailables, y dejando claro el potencial que tienen como proyecto musical. 

Para conocer mejor todo lo que hay detrás de este lanzamiento, hoy hablamos con ellas. Queremos que nos cuenten cómo ha sido el proceso de creación de este primer disco, cómo han vivido la evolución desde sus primeros sencillos hasta este álbum, y también cómo empezó esta aventura musical entre hermanas que hoy conocemos como Las Chavalas

Por Vicente Ribas 

Muchas bandas nacen casi por casualidad: una idea, una conversación o incluso una necesidad de expresarse. ¿Cómo se os ocurrió formar el dúo y en qué momento sentisteis que Las Chavalas empezaban a ser una banda de verdad? 

Las Chavalas: La música siempre ha estado muy presente en nuestra vida. Nuestro padre es músico, así que hemos crecido rodeadas de canciones, instrumentos y conversaciones sobre este mundo. De alguna forma lo llevamos muy dentro desde pequeñas, y tanto nuestro padre como nuestra madre nos han apoyado muchísimo desde el principio y nos siguen apoyando cada día con este proyecto. Si hoy estamos aquí, es gracias a ellos. 

El momento en el que empezamos a plantearnos hacer algo propio fue durante la pandemia. Fue una etapa de parón y reflexión que nos hizo preguntarnos qué queríamos hacer realmente. Ahí empezamos a componer nuestras propias canciones. Antes de Las Chavalas tuvimos otro proyecto que fue sobre todo una etapa de aprendizaje, pero el verdadero punto de inflexión llegó a principios de 2024, cuando sentimos que necesitábamos darle una identidad real a lo que estábamos haciendo. 

El nombre Las Chavalas surgió casi por casualidad: llevábamos mucho tiempo pensando opciones y un día, al borde del colapso, Clau dijo: “necesitamos un nombre sencillo, algo como Las Chavalas. Nos miramos y supimos inmediatamente que era ese. 

Otro momento importante fue cuando empezamos a trabajar con los músicos que nos acompañan en directo: Daniel Landete, Marta Valero y Luis Molina. Ya no solo porque son colegas, sino porque conectamos enseguida los cinco y su incorporación hizo que todo empezara a tomar una dimensión mucho más real. Recordamos el primer ensayo con ellos como un momento bastante impactante. Los tres tienen una capacidad de adaptación enorme y entendieron la esencia de las canciones desde el primer instante. 

Pero el momento en el que todo terminó de sentirse real fue cuando dimos nuestro primer directo en los Conciertos del Baluarte, el 22 de febrero de 2025, en el Castillo de Santa Bárbara de Alicante, teloneando a Shego. Era la primera vez que nos subíamos a un escenario y, cuando terminó el concierto tuvimos claro que Las Chavalas ya no era solo una idea, era una banda de verdad. 

En vuestro caso el proyecto parte de la misma familia, Clau y Carla, algo que seguro influye en la forma de crear música. ¿Cómo afecta vuestra relación como hermanas al proceso creativo y a la dinámica dentro del grupo? 

Las Chavalas: En nuestro caso, ser hermanas no complica nada: al contrario, suma muchísimo. Para nosotras es una suerte enorme compartir este proyecto porque tenemos una conexión muy fuerte, no solo por ser hermanas, sino también porque somos muy compatibles a la hora de trabajar. 

Somos gemelas, somos mejores amigas y nos entendemos muy bien, así que eso se traduce directamente en la forma de crear. Muchas veces una empieza una idea y la otra la completa. Puede pasar con una letra, con una melodía, con un teclado o con una estructura. No siempre creamos exactamente desde el mismo sitio, pero sí desde lugares que encajan muy bien entre sí, y eso hace que las canciones crezcan de una manera muy natural. 

Además, tenemos mucha confianza entre nosotras, así que podemos decirnos las cosas con total sinceridad. Si algo no convence, se dice. No tenemos miedo a proponer, corregir o cambiar porque sabemos que el objetivo común es que la canción funcione y nos represente de verdad. 

La dinámica dentro del grupo es muy sana y muy fluida. Es cierto que compartimos proyectos desde hace mucho tiempo, así que trabajar juntas nos sale de una manera muy natural. Definitivamente, para nosotras, ser hermanas dentro de la banda es una fortaleza clarísima. 

Vuestra música mezcla melodía pop con guitarras más rockeras y una energía muy directa. ¿Qué artistas o bandas han influido más en vuestro sonido y en vuestra forma de escribir canciones? 

Las Chavalas: La verdad es que nos resulta difícil responder a esto de forma cerrada, porque sentimos que nos influyen muchísimas cosas. Al final, todo lo que escuchas va dejando pequeñas huellas en tu forma de entender la música, aunque sea de manera muy sutil. 

Si pensamos en bandas que han sido especialmente importantes para nosotras en este proceso, hay varias que nos vienen enseguida a la cabeza. Por ejemplo, Elastica fue una referencia clave a la hora de dar el empujón definitivo y lanzar “Sueños Caídos”. Aunque nosotras buscábamos un sonido con un punto más divertido y propio, sí hubo algo en su esencia que nos hizo pensar: “vale, vamos a hacerlo”. 

También hay muchas bandas que sentimos muy cerca a la hora de componer o de pensar el proyecto: Los Punsetes, Carolina Durante, Rata Negra, Aiko El Grupo, Las Petunias o Shego. Luego están los grupos de fuera que también forman parte de nuestro imaginario musical, como The Jesus And Mary Chain, Green Day, Ramones, Blink-182, Sum 41 o Echobelly

Faltan demasiadas por nombrar, pero todas ellas, por distintos motivos, nos inspiran mucho, algunas por la fuerza de sus letras, otras por su forma de construir melodías o simplemente porque nos inspiran mucho a la hora de crear. 

También hay influencias que podrían parecer más inesperadas, pero que están ahí. Por ejemplo, la música que escuchábamos de pequeñas o incluso canciones de series que nos marcaron. Nosotras decimos muchas veces, medio en broma (pero no tan broma), que también nos han influido series como Phineas And Ferb, Hannah Montana o Shrek (de hecho hay referencias en el álbum), porque al final todo lo que te ha marcado se queda contigo de alguna manera. 

Así que, más que una lista cerrada de referentes, creemos que nuestras influencias funcionan por capas y por etapas. Nos encanta descubrir música nueva y dejar que también vaya transformando lo que hacemos. 

El título de vuestro primer álbum transmite una idea muy abierta, casi como una declaración de intenciones. ¿Qué significa para vosotras el título de “Todo Puede Ser” y qué queréis transmitir con él? 

Las Chavalas: El título llegó cuando ya estaban escritas todas las canciones del disco, y apareció como una forma de resumir muy bien el espíritu general del álbum. Para nosotras, “Todo Puede Ser” tiene mucho que ver con la aleatoriedad de la vida, con esa sensación de no saber nunca del todo qué te va a tocar vivir. 

Hay momentos en los que todo parece encajar y otros en los que todo se tambalea. Puedes pasar de un momento bonito a uno durísimo en muy poco tiempo. Y sentimos que esa montaña rusa emocional atraviesa muchas de las canciones del disco: distintos estados, distintas formas de relacionarte con lo que te pasa. 

Nos gustaba mucho relacionarlo con la imagen de una máquina expendedora: metes la moneda, pulsas un botón y no sabes exactamente qué te va a tocar. Algo aparece, y luego tienes que lidiar con ello. En ese sentido, el título habla de esa incertidumbre que forma parte de la vida y también del crecimiento. 

Pero también nos interesaba mucho el doble sentido de la frase. Porque “Todo Puede Ser” también se puede leer desde un lugar afirmativo, incluso esperanzador. Nosotras nunca habríamos imaginado que llegaríamos a autoproducir un Lp, así que para nosotras también encierra una especie de mensaje interno: si hemos sido capaces de llegar hasta aquí, entonces de verdad todo puede ser. 

Ese equilibrio entre lo imprevisible y lo posible nos gustaba mucho. Por eso sentimos que el título resumía muy bien no solo el disco, sino también el momento vital en el que lo hemos hecho. 

En el álbum aparecen temas como “Placer Letal”, “Flor Azul Espinas Rojas” o “Demanda De Amor”, por citar algunas. ¿Hay alguna canción del disco que sintáis especialmente representativa de esta etapa de Las Chavalas? 

Las Chavalas: La verdad es que todas las canciones del disco representan algo importante para nosotras, porque cada una está conectada a un momento, una emoción o una parte concreta de este proceso. Ninguna está ahí por casualidad. 

Hay algunas que llevaban tiempo con nosotras, como “Placer Letal”, que en realidad existe desde hace años, pero no fue hasta Las Chavalas cuando entendimos cuál era su lugar y qué sentido tenía dentro del proyecto. Otras llegaron después y fueron encajando como piezas de un mismo universo. 

Pero si tuviéramos que elegir una canción que represente de forma más clara todo este primer trayecto de Las Chavalas, probablemente sería “Cien Años”. Es una canción muy especial para nosotras porque habla de lo afortunadas que nos sentimos por todo lo que hemos vivido desde que arrancó esta etapa. 

Además, fue una canción que surgió de una forma muy intensa. La hicimos prácticamente en dos días, a finales de año, porque queríamos montar un vídeo recopilatorio con todo lo vivido y sentimos que necesitábamos una canción nueva para acompañarlo. Fue uno de esos momentos en los que una canción aparece casi entera porque ya estaba dentro de nosotras, aunque todavía no lo supiéramos. La letra salió muy seguida, la melodía también, y enseguida sentimos que estábamos diciendo algo muy real. Por eso le tenemos tanto cariño. 

Es una canción que resume muy bien lo que ha supuesto para nosotras este comienzo: una experiencia que no esperábamos vivir así y que, sin embargo, nos ha cambiado muchísimo por dentro. 

El primer disco de una banda suele marcar una identidad sonora. ¿Sentís que con “Todo Puede Ser” habéis encontrado ya el sonido de Las Chavalas o todavía está en evolución? 

Las Chavalas: Creemos que con este disco sí hemos encontrado una esencia bastante clara de lo que son Las Chavalas y que ya está bastante definida en este primer álbum. Pero al mismo tiempo sentimos que nuestro sonido está en evolución y que seguramente seguirá cambiando. 

Nosotras nos autoproducimos y hacemos todo nosotras mismas, así que cada canción nueva también implica aprender algo nuevo. Cada vez que componemos, grabamos y producimos, descubrimos herramientas, recursos o caminos que antes no habíamos explorado. Eso hace que el proyecto esté muy vivo. 

Nos interesa experimentar, probar melodías nuevas, buscar otros sonidos y ver qué encaja con nosotras y qué no. No queremos quedarnos quietas ni repetir una fórmula por inercia. Nos gusta sentir que el proyecto respira y que puede crecer. 

Así que sí: sentimos que ya hay un sonido reconocible de Las Chavalas, pero también que ese sonido no está cerrado. Y, de hecho, creemos que parte de nuestra identidad está justamente en permitirnos evolucionar. 

Todos los músicos tienen referentes que marcan su estilo, a veces de forma evidente, otras más sutil. ¿Qué artistas o bandas diríais que han influido más en vuestro sonido y por qué? 

Las Chavalas: Ahora mismo, si pensamos en las influencias más presentes en nuestra forma de componer, seguramente hablaríamos de bandas como Los Punsetes, Carolina Durante, Rata Negra, Shego, Las Petunias, Aiko El Grupo, Weezer, Blink-182, Los Planetas o Ramones

Son grupos a los que volvemos mucho y que, cada uno a su manera, nos inspiran bastante. De hecho, muchas veces cuando estamos produciendo nos ponemos canciones de estos artistas para comparar cosas muy concretas: cómo suena la voz, cómo se colocan las guitarras o cómo combinan las melodías con la base de la canción. Nos sirve bastante como referencia para entender mejor el sonido que estamos buscando. 

Son diferentes cosas las que nos influyen. A veces es el tono directo con el que se dicen las cosas, otras la actitud con la que una banda se presenta, otras la fuerza melódica o la capacidad de hacer canciones que entran muy rápido y se quedan contigo. 

Y de grupos más ligados al punk-pop como Green Day o Blink-182 nos interesa mucho la panorámica instrumental, hasta el punto de que a veces usamos sus canciones casi como referencia para confirmar si vamos por el camino correcto. 

Al final, los grupos nos influyen, pero lo que hacemos es quedarnos con esos aspectos que más nos calan. Cogemos lo que más nos gusta de cada banda e intentamos interiorizarlo dentro de la nuestra para crear algo que sintamos realmente propio. 

Alicante y provincia no solo tiene una programación de festivales importante con eventos que mezclan artistas urbanos y emergentes, sino que también existe una escena local con bandas, concursos y espacios donde nuevas propuestas pueden surgir. ¿Cómo veis en este momento la escena musical en Alicante, desde el crecimiento de bandas locales y concursos de emergentes hasta la presencia de festivales y oportunidades para tocar? 

Las Chavalas: Nosotras nos sentimos muy orgullosas de ser de Alicante y de estar viviendo este momento desde aquí. Creemos sinceramente que la ciudad y la provincia están atravesando una etapa muy bonita en cuanto a escena musical y cultural, y nos sentimos afortunadas de coincidir con ella. 

En nuestro caso, hemos tenido la suerte de vivir oportunidades muy importantes desde el principio. Pudimos debutar en los Conciertos del Baluarte gracias a Producciones Baltimore, y también fuimos finalistas en propuestas como Spring City o Emerge Vibra Mahou. Todo eso nos ha hecho sentir que realmente se están abriendo espacios para bandas emergentes y que hay voluntad de dar visibilidad a proyectos nuevos. 

También sentimos que espacios culturales como Las Cigarreras o distintas iniciativas que están surgiendo en la ciudad ayudan mucho a que exista una escena real, donde las bandas puedan tocar, encontrarse y crecer. 

Durante mucho tiempo parecía que si querías que pasaran cosas tenías que salir fuera, como si lo importante siempre ocurriera en otras ciudades. Pero la realidad es que en Alicante hay talento, hay artistas, hay bandas con cosas que decir y hay público. Lo que muchas veces ha faltado es foco, continuidad y espacios desde los que impulsar todo eso. Ahora sentimos que poco a poco se está generando una red más visible. 

Nos gusta mucho que haya iniciativas que mezclen artistas consagrados con bandas emergentes, porque eso no solo da oportunidades reales, sino que también lanza un mensaje muy bonito: lo importante es la música, no solo el tamaño del nombre que aparece en el cartel. Creemos que Alicante tiene muchísimo potencial y ojalá este movimiento siga creciendo, porque hay una escena con muchísimo valor y todavía muchas cosas por descubrir. 

Después de discos y giras, siempre hay nuevos planes en la cabeza. ¿Qué proyectos o retos tenéis en mente para los próximos meses? 

Las Chavalas: Ahora mismo vamos a meternos de lleno en un nuevo Ep, y nos hace mucha ilusión porque sentimos que estamos en un momento muy creativo. Nos apetece seguir escribiendo, explorar ideas nuevas y ver hacia dónde puede crecer el proyecto. Tenemos ganas de probar cosas distintas, quizá introducir matices nuevos o abrir un poco más el sonido, siempre manteniendo nuestra esencia. Estamos en un punto muy bonito porque seguimos aprendiendo y cada nueva canción también nos abre caminos. 

Además, uno de nuestros grandes retos para los próximos meses es empezar a tocar fuera de nuestros lugares más cercanos. Hasta ahora hemos actuado sobre todo en Alicante, Elche, Murcia o Alcoy, y nos gustaría empezar a movernos por otras ciudades, salir de nuestra zona habitual para darnos a conocer en otros sitios y vivir también la experiencia de tocar ante públicos nuevos. 

En cualquier caso, lo que más nos importa es seguir evolucionando, tocar todo lo que podamos y seguir generando sinergias con otras bandas y con la gente que forma parte de este mundo, ya que una de las cosas más bonitas que nos está dejando este proyecto son las amistades y las personas que estamos conociendo dentro de la música. 

Trabajar con otros artistas puede abrir nuevas formas de expresión. Si pudierais colaborar con cualquier músico o banda, ¿quién sería y por qué? 

Las Chavalas: La verdad es que nos haría mucha ilusión colaborar con bastantes bandas, sobre todo con proyectos de la escena que admiramos y nos atrae mucho la idea de colaborar con artistas con los que haya algún tipo de conexión real. A veces puede ser porque te influye mucho su música, pero otras simplemente porque sientes que hay algo que encaja. Nos parece muy bonito cuando una colaboración no solo mezcla sonidos, sino también formas parecidas de entender la música y el proyecto. 

Además, nos gusta pensar las colaboraciones como un espacio de aprendizaje. Como una forma de salir un poco de tu propio lugar, ver cómo trabaja otra persona y descubrir otras maneras y dinámicas de hacer las cosas. 

De hecho, próximamente vamos a sacar una colaboración que nos hace mucha ilusión, aunque todavía no podemos contar nada por ahora. 

El directo es donde la música cobra vida y donde las canciones se transforman con la energía del público. ¿Hay algún momento en vuestros conciertos que siempre os sorprenda o que os haga sentir algo que no esperabais al tocar vuestras canciones en vivo? 

Las Chavalas: Sí, hay algo que nos sigue sorprendiendo muchísimo y que se ha convertido casi en una de nuestras cosas favoritas de los conciertos. En cada directo repartimos fanzines con las letras de las canciones, para que la gente pueda seguir el concierto de una forma más cercana y más participativa. 

Empezamos a hacerlo en nuestro debut en Los Conciertos del Baluarte. Sabíamos que no nos iba a conocer nadie y queríamos conectar con la gente de una forma más cercana. Pero no sabíamos hasta qué punto la gente iba a entrar en ese juego. Y lo que nos ha sorprendido desde el principio es ver a personas que no nos conocen de nada leyendo el fanzine mientras tocamos, siguiendo la letra y cantando con nosotras. 

Ese momento nos emociona muchísimo. Ver que alguien conecta con la canción de esa forma, tan rápido y tan de verdad, es una sensación increíble. Nos hace sentir que el concierto se convierte en algo compartido. 

Y, obviamente, otra cosa que siempre nos pega un subidón enorme es cuando la gente empieza a hacer pogos con nuestras canciones. Es algo que siempre nos impresiona mucho, porque es como ver que la gente está viviendo el concierto con muchísima energía. 

Nosotras todavía seguimos asimilando que haya personas que vengan a vernos, así que cada gesto de implicación nos sigue pareciendo enorme. Sentir ese cariño y esa presencia real del público es una de las cosas más fuertes que nos está dando este proyecto. 

Cada vez hay más grupos formados por mujeres que destacan en distintos géneros. ¿Cómo veis la presencia de bandas femeninas en la escena musical española y qué creéis que aporta esta diversidad al panorama actual? 

Las Chavalas: Creemos que es algo muy positivo y muy necesario. Cada vez hay más mujeres creando proyectos propios, componiendo, produciendo, liderando bandas y ocupando espacios que durante mucho tiempo han estado muy masculinizados, y eso nos parece importantísimo. 

Aun así, creemos que todavía existe una desigualdad bastante evidente. La presencia femenina ha crecido, sí, pero, por ejemplo, nosotras hemos compartido escenario con muchas menos bandas formadas por mujeres que por hombres. Además, muchos espacios de decisión dentro de la industria siguen estando muy dominados por hombres, y eso influye en cómo se percibe y se impulsa el trabajo de las mujeres. 

Muchas veces seguimos teniendo que demostrar más, justificar más o enfrentarnos a prejuicios que no se aplican de la misma forma a los hombres. Todavía existe cierta desconfianza hacia lo que hacemos o una tendencia a juzgarnos desde otros lugares. 

Que haya más mujeres haciendo música significa incorporar más miradas, más historias y más formas de crear. También supone generar referentes para quienes vienen detrás, abrir nuevas posibilidades y demostrar que las mujeres merecen la misma presencia y el mismo respeto dentro de la escena musical. 

Muchos grupos femeninos sirven como ejemplo y motivación para quienes empiezan. ¿Qué consejo o mensaje daríais a chicas que quieren formar su propia banda hoy en día? 

Las Chavalas: Les diríamos, sobre todo, que crean en ellas mismas y que no se dejen frenar por comentarios externos. Cuando estás empezando es muy fácil dudar de ti, porque todavía estás descubriendo quién eres, qué quieres hacer y si realmente tienes algo que aportar. En ese momento de vulnerabilidad, cualquier comentario negativo puede pesar muchísimo. 

Por eso creemos que es muy importante no dejar que opiniones machistas, condescendientes o desmotivadoras te aparten del camino. Muchas veces quien te dice que no vales no está viendo realmente lo que puedes llegar a hacer, sino proyectando sus propios límites o prejuicios en ti. 

También creemos que es importante no intentar encajar en algo que no eres. No hace falta responder a ningún canon ni a ninguna expectativa ajena. Lo importante es encontrar tu voz, tu forma de estar en el escenario y tu manera de hacer canciones. Ser tú misma es muchísimo más poderoso que intentar parecer otra cosa. 

Y, por supuesto, que sepan que las mujeres podemos hacer cualquier tipo de música. Podemos hacer rock, punk, pop, electrónica o lo que nos dé la gana. No hay ningún estilo que no nos pertenezca. Formar parte de la música también es formar parte del cambio, y eso nos parece algo precioso. 

La inteligencia artificial está entrando cada vez más en la música, desde generación de ritmos hasta letras. ¿Habéis experimentado alguna vez usando IA para componer o generar ideas musicales? 

Las Chavalas: Por ahora no la hemos utilizado para componer música. Sí usamos herramientas de IA en otros contextos, sobre todo para trabajar en otros proyectos o para tareas concretas, pero en el terreno musical no queremos implementarla. 

Las canciones que han ido saliendo dentro de Las Chavalas han nacido de una forma bastante natural, ya sea de ideas, conversaciones, emociones o experiencias. 

No hemos sentido la necesidad de incorporar la IA dentro de ese proceso creativo. Eso tampoco significa rechazarla por completo, porque entendemos que puede ser una herramienta útil para otras personas o en otros contextos, quizá como apoyo o como disparador de ideas. Pero en nuestro caso, no forma parte de la composición. 

Y para finalizar. Los seguidores son parte fundamental de la historia de un grupo y energía en el escenario. Si pudierais decirles algo a todos los que os apoyan desde el principio o desde ahora, ¿qué mensaje les daríais? 

Las Chavalas: Lo primero sería darles las gracias de corazón. Para nosotras todo esto sigue siendo muy fuerte. Hace un año no habríamos imaginado estar viviendo algo así, así que cada persona que nos escucha, que viene a un concierto, que canta una canción nuestra o que simplemente nos muestra cariño significa muchísimo. 

Sentimos que todo este primer año ha sido una especie de regalo inesperado, y buena parte de lo que estamos viviendo tiene que ver con la gente que ha estado ahí acompañándonos. Cada concierto ha sido especial por la energía del público, por la cercanía y por las ganas que hemos sentido del otro lado. Y eso es algo que no vamos a olvidar. 

A quienes están desde el principio, gracias por creer en nosotras cuando todo esto estaba empezando. Y a quienes nos descubren ahora, también les diríamos que este proyecto está hecho con muchísimo cariño, muchísima ilusión y muchas ganas de compartir algo real. 

Nos encanta pensar que alrededor de Las Chavalas se está formando una pequeña comunidad, eso que nosotras llamamos “la chavalada”, y nos hace muy felices que la gente quiera formar parte de ello. Ojalá sigamos encontrándonos en conciertos, compartiendo canciones, gritándolas, bailándolas y viviendo todo esto juntos. 

Muchas gracias, Carla y Clau, y a seguir peleando