Niña Bala ya está aquí, y no ha venido precisamente para pasar de puntillas. El proyecto colaborativo surgido de la alianza entre los dúos Bala y Niña Coyote eta Chico Tornado acaba de estrenar su primer trabajo discográfico: un Ep homónimo que reúne músculo, electricidad y una buena dosis de mugre sonora.
El debut llegó a las plataformas digitales el 13 de octubre de 2026, mientras que su edición física se acaba de publicar hoy mismo. Para la ocasión, el grupo ha apostado por un vinilo multicolor, un formato tan llamativo como la propia naturaleza de esta unión.
La ecuación es sencilla, pero demoledora. Por un lado, el stoner y el desert rock del dúo donostiarra; por otro, el garage punk y el rock pesado de las gallegas. Al juntarlo todo, el resultado es una criatura de cuatro cabezas alimentada por dos baterías, dos guitarras, distorsión a espuertas y voces capaces de arañar las paredes.
Las canciones avanzan sin entresijos, entre riffs abrasivos, ritmos contundentes y una actitud profundamente garage rock. No hay espacio para adornos superfluos ni para pulidos innecesarios: Niña Bala apuesta por la sacudida inmediata, el volumen generoso y una energía que parece nacida para reventar altavoces sobre el escenario.
El origen del proyecto, sin embargo, fue bastante más puntual. La primera chispa surgió a raíz de una propuesta del escritor Markel Ormazabal, quien invitó a ambas bandas a componer una canción que acompañara la publicación de un cómic histórico editado por Argia.
Lo que podía haber quedado en una colaboración aislada terminó creciendo dentro del estudio. La química entre las dos formaciones fue tan fulminante que aquella canción inicial abrió la puerta a nuevas ideas y, finalmente, a la creación de un Ep completo. Una de esas felices carambolas en las que el ruido encuentra su propio camino.
Con este debut, Niña Bala deja claro que no se trata únicamente de la suma de dos bandas, sino de una identidad nueva y con dinamita propia. Su primer Ep funciona como carta de presentación y también como aviso: cuando estas cuatro músicas conectan sus guitarras y levantan las baquetas, la combustión está garantizada.

