Después de años marcando el ritmo con fuerza y carácter, Tanxugueiras vuelven con una propuesta que sorprende precisamente por lo contrario: la pausa. Su nuevo single, “Todo Amaina”, se presenta como un respiro emocional dentro de esta nueva etapa que están construyendo poco a poco.
El tema es el segundo adelanto de su próximo trabajo discográfico, titulado “O Cuarto”, un proyecto que promete enseñar una versión más madura y consciente del trío formado por Aída Tarrío, Sabela Maneiro y Olaia Maneiro. Si con anteriores canciones demostraron su capacidad para revolucionar la tradición, aquí optan por mirar hacia dentro y contar lo que ocurre cuando todo se serena.
“Todo Amaina” se mueve en un terreno más íntimo, con una sonoridad pop delicada que no pierde ese vínculo orgánico tan característico de su música. Es una canción que habla de después: después del caos, después del ruido, después de las sacudidas. Un momento en el que todo parece recolocarse poco a poco, dejando espacio para respirar y recomponerse. Y eso, lejos de ser simple, conecta mucho con el momento vital que atraviesan.
El lanzamiento llega acompañado de una nueva pieza audiovisual dirigida por Santa Mónica, que sigue la línea estética marcada en su anterior videoclip, “Chorar, Chorei”. En esta ocasión, el blanco vuelve a ser protagonista, creando una atmósfera limpia, casi suspendida en el tiempo, que refuerza esa sensación de calma que transmite la canción. Todo está pensado para que imagen y sonido vayan de la mano.
Este nuevo capítulo no llega en cualquier momento. 2026 es un año especial para Tanxugueiras, ya que celebran una década de trayectoria llevando la música gallega a nuevos espacios y públicos. Y para marcar la fecha como se merece, como ya anunciamos en Chicas En Banda, preparan una cita única: un gran concierto en el Coliseum de A Coruña el próximo 17 de octubre, que promete ser uno de los momentos clave de esta nueva etapa.
Con “Todo Amaina”, el grupo demuestra que también sabe parar, mirar alrededor y encontrar belleza en la tranquilidad. Porque a veces, crecer no es ir más rápido… sino aprender a quedarse.

