Maite Gallardo continúa ensanchando los márgenes de su recién estrenada aventura en solitario bajo el nombre de MaiteQuiero. La que fuera bajista de Shego y en la actualidad nueva componente de Toldos Verdes, presenta ahora “Montauk”, una nueva pieza con la que da continuidad al camino abierto anteriormente por “Fotos y Postales” y sigue perfilando, sin demasiadas cortapisas, las coordenadas de su particular universo musical.
En esta nueva andadura, Gallardo se desmarca de inercias pretéritas para adentrarse en un pop de hechuras diáfanas, vivaz y de vocación inmediata. En sus canciones sobrevuelan ciertos ecos del indie que despuntó durante los primeros compases de los años 2000, aunque también asoman destellos de aquella sensibilidad pop que impregnó buena parte de la década de 2010. Un pequeño cruce de épocas que MaiteQuiero lleva a su propio terreno, huyendo del ejercicio de nostalgia mimética para construir una sonoridad reconocible y contemporánea.
En esa búsqueda tiene un peso importante Perarnau IV, músico de Mucho y productor que ha trabajado con nombres como Zahara. Ambos han ido dando cuerpo a una identidad sónica donde la luminosidad convive con cierta melancolía soterrada y donde los referentes aparecen más como un sedimento que como una cita explícita.
“Montauk” introduce, además, una mirada deliberadamente femenina sobre el deseo y las relaciones sexuales. La propia Maite Gallardo no se anda con circunloquios al explicar de dónde nace la canción: estaba cansada de encontrarse con un relato predominantemente masculino en las canciones que hablan de sexo y quiso abordar el asunto desde su propia experiencia y perspectiva.
La génesis del tema fue también un proceso compartido. La primera argamasa de “Montauk” comenzó a tomar forma junto a Luis Ghenu, responsable de una línea de bajo que ejerce prácticamente de espina dorsal de la canción. A partir de aquel germen inicial, la producción fue creciendo y adquiriendo nuevas aristas con la incorporación de Dani Sabater y Perarnau IV. El apartado rítmico se completa con las baterías de Xavi Molero, mientras que Perarnau IV firma también la mezcla final.
El resultado es una canción que amplía el imaginario que MaiteQuiero comenzó a bosquejar con “Fotos y Postales”. “Montauk” no solo consolida esta nueva singladura lejos de su anterior etapa como bajista de Shego, sino que permite entrever con mayor nitidez hacia dónde quiere encaminarse: un pop sin herrumbre, desenvuelto y personal, capaz de mirar de soslayo a distintas épocas sin quedar cautivo de ninguna de ellas.

