LA NIÑA PARACAÍDAS 

Desde Lleida irrumpe en 2022 La Niña Paracaídas, una banda formada por cinco integrantes que, desde sus inicios, ha apostado por construir una identidad propia dentro de la escena emergente. Con una propuesta que combina sensibilidad, energía y personalidad sonora, el grupo ha ido creciendo paso a paso hasta consolidarse como uno de los nombres a seguir dentro del panorama independiente actual. 

La formación está integrada por María Puigvert, voz principal; Berta Jàtiva, batería y voz secundaria; Laia March, bajo y voz secundaria; Maya Arqués, guitarra y voz secundaria; y Miriam Linares, guitarra y voz secundaria. Juntas han ido dando forma a un proyecto colectivo que ha evolucionado con naturalidad tanto en lo musical como en lo artístico. 

Tras la publicación de su álbum debut, “Simulacro De Incendio” (2023), la banda continuó desarrollando su sonido hasta llegar a “Punto De Partido”, trabajo editado a finales de 2025 con el que demostraron una evolución notable a nivel compositivo y una propuesta mucho más madura y definida. Ahora, casi sin pausa, presentan “Cielo”, el primer adelanto de lo que será su próximo disco. 

Con motivo del lanzamiento de este nuevo sencillo, hablamos con La Niña Paracaídas sobre esta nueva etapa, el proceso creativo detrás de sus nuevas canciones, las diferencias respecto a sus anteriores trabajos y el momento de crecimiento que atraviesa actualmente la banda. 

Por Vicente Ribas 

Para empezar y situarnos un poco en vuestro mundo musical, nos gustaría saber: ¿Cómo nació La Niña Paracaídas y qué significado tiene el nombre del grupo? 

La Niña Paracaídas: La Niña Paracaídas nació de una necesidad muy orgánica de hacer canciones juntas y de encontrar un espacio donde poder expresar cosas que quizá de otra manera costaba poner en palabras. Al principio todo era bastante intuitivo, casi como un juego, pero poco a poco vimos que ahí había algo real que merecía crecer. 

El nombre representa bastante bien lo que somos. “La Niña” simboliza esa parte más inocente, curiosa y vulnerable que hay en nuestra forma de crear; “Paracaídas”, en cambio, tiene esa carga de vértigo, de salto al vacío, de adrenalina. Es un poco esa dualidad la que define al grupo: fragilidad y fuerza conviviendo al mismo tiempo. 

En un panorama musical tan diverso como el actual, ¿qué creéis que os diferencia de otros proyectos o bandas? 

La Niña Paracaídas: Tenemos una manera de construir atmósferas muy propia, donde lo frágil y lo explosivo conviven sin miedo. Nos interesa mucho esa forma de escribir desde lo cotidiano, que las propias experiencias de cada una den forma a nuestro universo y poder transmitirlo al público. 

Después de lanzar “Punto De Partido”, ya habéis presentado un nuevo single, “Cielo”, lo que sugiere que no paráis de crear, ¿qué representa este nuevo tema en comparación con el disco anterior: es una continuación del mismo universo, una ruptura con lo anterior o el inicio de una nueva etapa para La Niña Paracaídas? 

La Niña Paracaídas: Diríamos que tiene un poco de las tres cosas. Sigue conectado emocionalmente con el universo de “Punto De Partido”, porque seguimos explorando inquietudes parecidas, pero al mismo tiempo sentimos que hay una evolución bastante clara en cómo contamos las cosas y cómo las vestimos musicalmente. 

“Cielo” abre una puerta distinta, quizá más atmosférica y más arriesgada en ciertos aspectos. Es como si estuviéramos aprendiendo a entender nuestro propio lenguaje con más libertad. 

Desde los primeros segundos de “Cielo” se percibe una atmósfera muy concreta, casi envolvente. ¿Qué historia o emoción principal hay detrás de la canción? 

La Niña Paracaídas: Habla de esa sensación de querer gritar límites desde nuestro espacio de seguridad y empoderar a las personas que lo escuchen a auto-respetarse y marcar sus tiempos. Cómo muy bien refleja la frase: “Si me apetece muevo el cielo, pero mar y tierra ya lo dejo para luego”. Transformando a nuestra manera lo típico que se dice de mover cielo, mar y tierra por algo o alguien. 

Queríamos traducir esa mezcla entre vértigo y calma extraña que aparece cuando asumes eso. Por eso la atmósfera tiene ese punto suspendido, casi como si todo flotara entre guitarras eléctricas distorsionadas, baterías muy presentes y bajo potente, todo acompañado de “sintes” que le dan toda la coherencia al tema. El reverb en las voces es esencial en esta canción para darle ese toque envolvente. 

Detrás de cada producción siempre hay momentos más sencillos y otros más complejos. ¿Hubo algún reto particular durante la grabación o producción del tema? 

La Niña Paracaídas: El principal reto fue saber cuándo parar. Teníamos muchas capas, muchas ideas y muchas posibilidades para hacer crecer la canción, pero el reto real fue entender qué necesitaba de verdad y qué sobraba. 

A veces producir también consiste en renunciar, y con “Cielo” aprendimos bastante sobre eso. Fue creado de una forma muy orgánica, tocando juntas en el local. No queríamos que perdiese esa esencia. 

Después de haber construido un universo propio reconocible, ¿sentís más presión por mantener una identidad o más libertad para experimentar? 

La Niña Paracaídas: Más libertad, sin duda. Creemos que la identidad no se fuerza; aparece sola cuando somos honestas con lo que nos nace hacer. 

Si intentáramos proteger una versión fija de nosotras mismas seguramente nos limitaríamos muchísimo. Nos interesa más movernos dentro de nuestros intereses del momento y descubrir cosas nuevas sin perder la esencia. 

En cuanto a la dinámica interna del grupo, ¿cómo gestionáis las diferencias creativas cuando aparecen visiones distintas sobre una canción? 

La Niña Paracaídas: Con mucha conversación y escuchándonos bastante. A veces defender demasiado una idea puede cerrarte a algo mejor, así que intentamos dejar espacio para probar. Somos cinco cabezas pensantes y vivientes al final, y respetamos mucho como la individualidad de cada una hace crecer la banda. 

Muchas veces una canción mejora precisamente porque alguien propone algo que de entrada no habrías imaginado. Confiamos mucho en ese proceso colectivo. Todas tenemos siempre mucho peso en el proceso de composición, tanto instrumental como la letra de la canción. 

¿Cómo percibís el panorama musical en Lleida actualmente y qué creéis que le falta (o le sobra) para que proyectos emergentes puedan crecer con más facilidad? 

La Niña Paracaídas: Hay muchísimo talento y gente haciendo cosas muy interesantes, quizá más de lo que a veces se percibe desde fuera. 

Quizá faltan más espacios estables para tocar, más apoyo estructural y más red entre proyectos. A veces da la sensación de que hay potencial de sobra, pero faltan puentes para que todo eso circule mejor. 

A lo largo de vuestra trayectoria se pueden intuir distintas influencias en vuestro sonido y en vuestra forma de escribir, ¿cuáles diríais que son vuestros grupos o artistas favoritos, y cuáles han marcado especialmente la identidad de La Niña Paracaídas? 

La Niña Paracaídas: Escuchamos cosas bastante distintas, y eso se nota. Nos han marcado bandas y artistas como Carolina Durante, Cala Vento, Samuraï, Repion, Kenny Hoopla, Bloc Party, Barry B, Periferia, y muchísimos más artistas que no tienen miedo a romper estructuras siguiendo su propia esencia. 

Más que intentar sonar como alguien concreto, nos inspiran artistas que construyen universos propios y que arriesgan emocionalmente y son originales cuando escriben. 

En un contexto donde todo se comparte y se consume rápido, ¿qué relación tenéis con el error o lo imperfecto dentro de vuestra música? 

La Niña Paracaídas: Cada vez mejor. Antes quizá había más obsesión por pulirlo todo, pero hemos aprendido que muchas veces lo imperfecto contiene una verdad que se pierde cuando intentas corregirla demasiado. 

Nos gustan esas pequeñas grietas que recuerdan que detrás hay personas y no un mecanismo perfecto. Por eso queremos que nuestra música suene real, que vengas a un directo nuestro y te lleves esa sensación o una mejor que cuando escuchaste el tema o el disco por primera vez en las plataformas. 

Más allá de lo musical, ¿qué cosas fuera de la música influyen más en vuestra forma de crear canciones? 

La Niña Paracaídas: Las conversaciones cotidianas, entre nosotras o algunas que hemos tenido en nuestras vivencias con otras personas. Anécdotas que desembocan en ideas para nuevos temas, conceptos conjuntos que queremos tratar que vienen de pensamientos e inquietudes de cada una. 

A veces una canción nace de una imagen muy concreta o de una sensación que ni siquiera viene de escuchar música, sino de vivir algo y quedarte dándole vueltas. 

Como última reflexión, si tuvierais que resumir el momento actual de La Niña Paracaídas en una sola frase, cuál sería? 

La Niña Paracaídas: “Estamos aprendiendo juntas a canalizar nuestras historias para que puedan pasar a ser de todos/as vosotros/as”. 

Muchas gracias por la entrevista y a seguir peleando.