Hay canciones que nacen para sonar limpias y otras que prefieren aparecer con las rodillas raspadas. En esa segunda categoría entra “Ruinas”, el primer tema publicado por las madrileñas Arpía, una descarga de punk-rock con espasmos hardcore y cierta estética de “cute punk” (como ellas mismas lo definen) que vio la luz el pasado mes. El tema, producido por Badkid, funciona como una pequeña dentellada urbana: rabiosa, pegajosa y con ese nervio de periferia que no necesita maquillaje.
“Ruinas” está compuesta íntegramente por la banda y retrata una sensación bastante reconocible para cualquiera que haya regresado a Madrid después de escapar unos días del asfalto. Según explican ellas mismas, la canción “habla sobre la sensación que tienes al volver a Madrid después de un viaje increíble y ves las torres y la contaminación de mierda”. Una frase sin filigranas, pero perfectamente alineada con el espíritu descarnado del grupo: una mezcla de hastío metropolitano, electricidad adolescente y desencanto de extrarradio.
Arpía comenzó su andadura a finales de 2023 y emerge desde los barrios de Carabanchel y Campamento, dos coordenadas que también laten en su sonido. La formación la integran Macarena Sánchez a la voz, Martina Sonego a la batería, Natalia García a la guitarra y Marina Quesada al bajo. Cuatro piezas ensambladas en torno a un ruido urgente, sin exceso de pose y con una identidad todavía en combustión.
“Ruinas” deja entrever una banda que entiende el punk como una forma de catarsis inmediata: riffs nerviosos, ritmo en combustión y una suciedad melódica que evita sonar domesticada. Un debut con olor a cable quemado, bloques de hormigón y noches demasiado largas.

