Fillas De Cassandra – “Tertúlia” (Altafonte, 2026) 

Por Elena Berea 

Doce sillas, cada una diferente, doce canciones que forman “Tertúlia”, el último álbum del grupo gallego Fillas De Cassandra, formado por María SOA y Sara Faro

En este lanzamiento nos siguen mostrando ese sonido tan particular que las representa donde se unen sonidos modernos con bases electrónicas con la tradición de las pandereteiras gallegas. Pero esta vez, lo hacen para abrirnos las puertas y ser cómplices de su “Tertúlia”

Un resumen corto del mensaje de este álbum, una oda a la amistad, al amor y el apoyo que recibieron (y siguen recibiendo). 

Si me explayo, es un álbum dedicado a las amigas, a esas personas que conoces un día cualquiera y deciden darte todo su amor y apoyo incondicional y a las que nunca sientes que puedes estar suficientemente agradecida, y nos lo muestran de la mejor manera posible, invitándonos a formar parte de una reunión con ellas y sus amigas, ya que cuentan con grandes artistas como Pipiolas, Abraham Cupeiro, Zetak o Ede

Este gran paso de hacernos partícipes de su tertulia, no puede empezar de otra forma más que invitándonos a ella, así este álbum empieza con “Saír Á Fresca”, donde literalmente nos avisan de que va a empezar esta reunión y que deberíamos unirnos, con una base bastante rápida que junto a los efectos de sonido que nos recuerdan a los videojuegos de los 80 y la armonía de voces hacen que sea una canción llamativa y diferente. 

Todas las canciones representan diferentes fases de juntarse con amigas, momentos muy alegres y risueños, pero también esas conversaciones serias sobre algunas cosas que nos suceden. 

Así tenemos ejemplos de la parte más alegre como “Cuchicheo”, en colaboración con Pipiolas, donde se puede ver la influencia de este grupo en la canción, ya que es quizás la que más se aleja del sonido al que estamos acostumbradas con Fillas De Cassandra. Con una base electrónica muy fuerte, que da la sensación de habernos metido en una rave y las voces de las cuatro cantantes, que están “cuchicheando”, compartiendo secretos. 

En “Insolación”, con su característico “blablablabla”, nos llevan al cansancio absoluto después de estar bailando y hablando toda la noche, y aun así nunca parece que sea suficiente el tiempo disfrutado. En esta canción destacan los ritmos rápidos (quizá los más rápidos de todo el álbum) que recuerdan un poco al funk, pero siempre con el toque tradicional y la armonía vocal que caracteriza a este grupo. 

También están esos momentos más íntimos y personales, donde parece que te dejan entrever sus penas como en “Verbena”, canción en la que el piano cobra protagonismo, con notas largas y tristes que muestran una apatía hacia lo que pasa fuera de nuestra ventana. Con versos como “últimamente non sei que me pasa, síntome estraña na miña casa”. 

Cuando estas reuniones acaban, o por desgracia, hace tiempo que no podemos formar parte de ellas y las echamos de menos, las recordamos con nostalgia o morriña. 

No se olvidan de mostrárnoslo con “Déixate Ver”, en colaboración con Ede, donde las voces en armonía cantan con tristeza a esa amistad que ya no está, repitiendo “déixate ver”, déjate ver, implicando que se echa en falta a la otra persona. 

El álbum acaba con “Lodos”, un resumen del mensaje que quieren transmitir, ya que es la canción donde muestran más claramente el amor y el agradecimiento que sienten hacia esas personas tan importantes que son las amigas. Un ritmo lento, pero con efectos vocales que dan la sensación de muchas voces. Las panderetas se vuelven protagonistas de la música, recordándonos a las canciones tradicionales donde las diferentes voces se juntan como una. 

Doce sillas, cada una representa una canción, un tipo de amistad, un estilo de música que juntos forman la mejor de las Tertúlias.