Los inicios de una revolución
En 1996, en Mislata (Valencia), nació Como Queremos Demostrar, más conocidas por sus siglas CQD, el nombre artístico con el que acabarían dejando su huella en la escena del hip-hop. La elección de ese nombre no fue casual. Con él querían demostrar que las mujeres también tenían un lugar en un panorama musical dominado casi exclusivamente por hombres y que eran perfectamente capaces de ofrecer la misma calidad, la misma fuerza y la misma actitud sobre un escenario.
Lo que comenzó siendo una forma de expresión y diversión fue creciendo poco a poco. La música se convirtió en su vehículo para contar historias, denunciar aquello que no les gustaba de la sociedad y dar rienda suelta a una creatividad alimentada por referentes como El Club De Los Poetas Violentos, 7 Notas 7 Colores o Los Violadores Del Verso.

Cuatro chicas, un micrófono y muchas cosas que decir
En 1997 el proyecto terminó de consolidarse como un grupo de hip-hop íntegramente femenino. Tras algunos movimientos en la formación, las componentes definitivas fueron Rocío Bartolomé, Rebeca Barberá, Noelia Martín y Ana Vicente, contando además en algunas ocasiones con el apoyo de Dj Momo.
Mientras el movimiento hip-hop crecía con fuerza por las calles valencianas, ellas irrumpieron con personalidad propia. Cuatro jóvenes (y amigas) decididas a coger el micrófono, rapear sin complejos y demostrar que el talento no entendía de géneros. Sus letras hablaban de experiencias personales, de inquietudes y de todo aquello que consideraban injusto, convirtiendo el rap en una auténtica herramienta de expresión.
De acompañantes a protagonistas
En una entrevista concedida años después al periódico Aquí, Ana Vicente recordaba que el grupo surgió mientras frecuentaban un colectivo relacionado con la cultura hip-hop. Dentro de ese ambiente convivían distintas disciplinas, como el rap y el breakdance, y ellas se movían especialmente junto a un grupo formado únicamente por chicos.
Con el paso del tiempo dejaron de conformarse con ser simples acompañantes. Como siempre habían tenido facilidad para expresarse, debatir y defender sus ideas, decidieron comenzar a escribir sus propias canciones. Más que una simple afición, lo entendieron como la manera de formar parte activa de todo lo que estaba ocurriendo dentro del movimiento hip-hop.

El primer gran paso sobre un escenario
Ese mismo año, en 1999, participaron en un concurso celebrado en la sala Roxy Club de Valencia, donde fueron seleccionadas. Poco después, el Ayuntamiento de Mislata les organizó un concierto en la Avenida Gregorio Gea, convirtiéndose en su auténtico bautismo ante el público y en el momento en el que empezaron a tomarse el proyecto mucho más en serio.
Aquel concierto tuvo lugar el 18 de diciembre de 1999, dentro de la Fira Artesanal de Mislata 1999, y contó como técnico de sonido con el malogrado Gilbert Romero, una de las figuras imprescindibles para comprender la historia del rock en Valencia.
Valencia Sona y el salto definitivo
En el año 2000 participaron en el popular concurso Valencia Sona, celebrado igualmente en la sala Roxy Club, consiguiendo el Premio Especial de la revista Rock Sí!. CQD logró situarse entre los 24 grupos semifinalistas, quedando eliminadas en la semifinal frente a Thee Virus y Airbag.
Su participación en aquel certamen también les abrió otras muchas puertas. Fueron entrevistadas por el periódico Las Provincias y comenzaron a presentarse a concursos en localidades valencianas como Godella o Alacuás. Gracias a esas actuaciones empezaron a reunir fondos para mejorar su equipo y seguir evolucionando como grupo.
Según explicaba Ana Vicente, a partir de ese momento decidieron profesionalizar un poco más el proyecto. Entraron en un estudio para grabar su primera maqueta y el boca a boca, tan característico dentro del rap, hizo el resto. Cada vez más organizadores conocían la existencia de un grupo femenino de hip-hop y las llamadas para actuar comenzaron a multiplicarse hasta el punto de ofrecer conciertos prácticamente todos los meses.

Compartiendo escenario con grandes nombres
La propia sala Roxy Club volvió a cruzarse en su camino en noviembre del año 2000, cuando tuvieron la oportunidad de actuar como teloneras de Jota Mayúscula.
Durante los años siguientes la agenda de conciertos no dejó de crecer. En junio de 2001 actuaron en Mislata, nuevamente en la Avenida Gregorio Gea, dentro del evento Mislata En Concert, compartiendo cartel con Hablando En Plata.
Ese mismo mes de septiembre participaron en La Rivera Es Hip-Hop, celebrado en el Campo de Fútbol de Algemesí (Valencia), donde coincidieron en este caso con 13 Pasos, Mente En Blanco, La Nota Más Alta, Doble XL y Estado Mental.

Una presencia constante en la escena
El año 2002 también estuvo repleto de actuaciones. Participaron en el certamen Villa De Godella (Valencia) y, al día siguiente, actuaron en la discoteca Calavera Club, popularmente conocida como El Cala, situada en El Perellonet, pedanía de Valencia.
En octubre de ese mismo año ofrecieron un concierto en el CSO Pepica La Pilona, ubicado en el barrio de El Cabañal de Valencia, compartiendo escenario con Ki Sap y Matanda. Además, también actuaron en la sala Matisse de Valencia, junto a La Nota Más Alta y los zaragozanos Flowklorikos.

Colaboración en “La Conexión Jamaicana”
En 2003 apareció el Cd “La Conexión Jamaicana” con diferentes grupos y solistas, un trabajo que apareció sin sello discográfico y que produjo Alberto Tarín (Seguridad Social) y Sergio Monleón (Jah Macetas).
El disco reunió colaboraciones de artistas jamaicanos como Derrick Morgan, Vin Gordon o Larry McDonald, además del saxofonista estadounidense Dave Hillyard y músicos valencianos como Perico Sambeat, Lucho Aguilar, Nano Bravo, Perico Sambeat o el mismo Alberto Tarín.
Entre aquellos jóvenes artistas invitados también figuraba CQD, que aportó la canción “Presos”, construida sobre un riddim del popular “Slave Driver” de Bob Marley & The Wailers, perteneciente al álbum “Catch A Fire”, publicado en 1973.
Más allá de las fronteras
Ese mismo año, 2003, el grupo llevó su música fuera de España con actuaciones en Francia, en el Zikomm Festival celebrado en la comuna de Venelles, y Alemania, concretamente en la ciudad de Pirmasens. Como dato anecdótico, en ambos conciertos CQD actuaron bajo el nombre de Rainbow Project, con músicos de Alemania.
También protagonizaron conciertos poco habituales, como el celebrado en el Centro Penitenciario de Picassent (Valencia), una experiencia muy distinta a cualquier otra actuación que habían realizado hasta entonces.

“Sigue Buscando”, un paso adelante
En 2004, CQD publicó un nuevo trabajo, o maqueta, bajo el título “Sigue Buscando”, compuesto por once canciones: “Rasca Aquí”; “Desde Las Rejas”, con la colaboración de Manuel Guzmán a la guitarra; “Vasos De Bar”, junto a Brem; “Melancólicas Hoy Lloran”; “Gente”, con Sholo y Jonathan Pocoví; “Panta Rei”, con Deih y End; “Sigue Buscando”; “Inspiración”, con Yin Kazama; “Mueve”, con Deih; “Tu Nombre (Rmx)”; y “Ciudad Del Turia 2004”.
El disco fue producido por CQD, salvo dos de los cortes, que llevaron la firma de Latagra’m Producciones.
Este trabajo supuso un importante salto adelante en la evolución del grupo. La producción mostraba un nivel muy superior al de sus primeras referencias y esa madurez también quedaba reflejada en las bases, las rimas y las letras. La evolución respecto a su anterior trabajo, “Caminar Por El Filo”, era evidente, confirmando que CQD seguía creciendo tanto musicalmente como en personalidad artística.

Independencia por encima de todo
Durante varios años participaron en conciertos organizados en Barcelona con motivo del Día De La Mujer. En 2005, por ejemplo, también actuaron en la sala El Loco Club de Valencia.
Recordando aquella etapa, Ana Vicente reconocía que, con la perspectiva del tiempo, probablemente cambiaría una cosa: haber querido ser tan independientes. Explicaba que llegaron a tener sobre la mesa contratos con varias discográficas de Madrid, pero la falta de experiencia y de alguien con mayor recorrido que las representara hizo que aquellas oportunidades no terminaran de prosperar. Eran muy jóvenes y, según admitía, quizá les faltó apoyarse en profesionales que supieran guiar mejor su carrera.
“Rap Sin Símil”, una declaración de principios
En enero de 2006 publicaron la canción “Rap Sin Símil”, contando con las colaboraciones de End, Yin Kazama, Jackobo Hernández y Deih.
Para ellas, este tema representaba una auténtica declaración de amor hacia su gente, hacia la música y hacia los principios que siempre habían defendido. Era el sonido más puro del conocido local número cinco, un espacio humilde pero lleno de grandes voces, recuerdos imborrables y momentos compartidos. Definían aquella canción como una muestra de familia y de una manera de entender el rap que se movía constantemente entre la rabia, la actitud y la complicidad.
“Enséñaselo A Tu Madre”, la culminación de una etapa
Ese mismo mes de enero de 2006 publicaron también su último trabajo, aunque ellas mismas lo consideraban igualmente una maqueta. El Cd autoeditado y producido por CQD llevaba por título “Enséñaselo A Tu Madre” y estaba compuesto por diez cortes: “Intro / Enséñaselo A Tu Madre”, “Rap Legítimo”, con Jezie de 13 Pasos; “1:30 De La Madrugada”; “2 Puntos De Vista, 2 Puntos De Mira”, con Yin Kazama; “Dejándonos Llevar XLFreestylers”, con End y Deih; “I Will Miss You”; “Fabrico Rabia En Verso”, nuevamente con Jezie; “Miedos”, junto a Jackobo Hernández; “Combates En Soledad”, otra vez con Jezie; y “Outro / No Es Todo”.
De la canción “Combates En Soledad”, se gestó un videoclip que se grabó entre el Olympia Gym 2000 en Mislata, y Ases Jiu-Jitsu en la capital del Turia.
Era un trabajo en el que se apreciaba claramente toda la experiencia acumulada durante los años. Las bases sonaban más sofisticadas, las letras transmitían una mayor madurez y la actitud seguía desprendiendo la misma rabia y determinación que había caracterizado al grupo desde sus comienzos.

El legado continúa
Aunque la trayectoria de CQD llegó a su fin, algunas de sus integrantes continuaron vinculadas a la música.
En 2019, Ana Vicente y Rocío Bartolomé, junto a Charly Efe, publicaron la canción “La Ley Del Deseo”. Un año después, en 2020, ambas colaboraron con Nova Mejías en “Paradoja Schrödinger”.
También en 2020, Rocío Bartolomé, bajo el nombre artístico de LaBarig, publicó el disco “LaBarig: Luz Incierta”, acompañado por Dj Taktel y Cómodo, demostrando que la esencia de aquellas pioneras del rap valenciano seguía muy viva muchos años después de que CQD comenzara a escribir su historia.
Fuente: Chicas En Banda / La Factoría Del Ritmo / Aquí

