Carmen y María -“De Otros, Nuestras” (Calaverita Records, 2026) 

Por Vicente Ribas 

Una buena canción admite más de una vida. Puede cambiar de época, de voces e incluso de piel y seguir conservando ese resorte misterioso que consigue emocionarnos. Carmen y María parten de esa idea en “De otros, Nuestras”, un nuevo Ep publicado por Calaverita Records en el que se lanzan a revisar cuatro canciones procedentes de lugares y generaciones diferentes. No hay intención de hacer arqueología musical: aquí los recuerdos se remueven, se airean y vuelven al presente. 

Detrás del proyecto están María La Blanco, a las voces y la guitarra, y Carmen Cortes, a las voces. Dos músicas que durante los últimos años han ido construyendo un espacio propio dentro de la nueva escena flamenca, aunque reducir su propuesta únicamente a esa etiqueta se queda bastante corto. En su particular marmita aparecen flamenco, soul y groove, pero también una manera muy personal de trabajar las voces y las armonías que ha terminado convirtiéndose en una de sus principales señas de identidad. 

Esa inquietud las ha acercado a artistas de universos muy diferentes. Alejandro Sanz, Silvia Pérez Cruz, Rita Payés, Alba Molina, Ángeles Toledano, Josemi Carmona, David De Jacoba, Kiki Morente o La Plazuela son algunos de los nombres que se han cruzado con su trayectoria o han puesto el foco en su trabajo. Carmen y María, además, forman parte del engranaje en directo de La Plazuela como coristas, otra experiencia que ayuda a explicar esa naturalidad con la que transitan entre tradición y sonidos contemporáneos. 

Ahora son ellas quienes rebuscan en el cancionero de otros para encontrar cuatro piezas con las que establecer una conversación propia. Y la autoría artística va más allá de interpretarlas: María La Blanco y Carmen Cortes se encargan también de la producción del Ep, tomando las riendas del sonido y decidiendo hacia dónde llevar cada una de estas canciones. Eso hace que “De otros, Nuestras” funcione menos como una colección de versiones al uso y más como una fotografía bastante nítida de su personalidad musical. 

El recorrido comienza con “Lo Bueno y Lo Malo”, de Ray Heredia. En lugar de perseguir la huella exacta de la original, el dúo la conduce hacia un espacio recogido, donde las voces y las armonías llevan buena parte del peso. La canción conserva su mirada hacia las contradicciones de la vida, ese equipaje inevitable en el que caben al mismo tiempo la alegría, el dolor, las zonas luminosas y las jornadas de cielo encapotado. Al final queda la necesidad de encontrar cierta calma en mitad de semejante zarabanda emocional. 

Otro de los rescates tiene una historia que se remonta a finales de los setenta. “La Quiero A Morir” nació como “Je l’Aime À Mourir”, composición publicada por Francis Cabrel en 1979 que terminó convirtiéndose en un clásico mucho más allá de Francia. Carmen y María se acercan a ella a través de la adaptación castellana de Luis Gómez Escolar, pero con especial atención a la lectura que hizo Manzanita. Ese punto de partida les permite llevar la canción hacia un terreno donde la composición de autor se encuentra cómodamente con la rumba y el flamenco. 

Con “Bajo La Lluvia” aparece Alejandro Sanz, un músico cuyo repertorio Carmen y María ya habían visitado anteriormente. Esta vez juegan con algunos de los pasajes más reconocibles de la canción para reconstruirlos desde sus propias voces. Más que intentar reproducir el original, prefieren utilizarlo como materia prima y dejar que sus armonías hagan el resto. 

Y para cerrar el círculo se van hasta Los Chichos con “Son Ilusiones”. Aquí la transformación vuelve a ser parte fundamental del juego: la canción abandona parte de su vestimenta original y se acomoda en una producción más actual donde pop y rumba se dan la mano. El resultado mantiene el aroma del tema conocido, aunque visto desde otro ángulo y con unas cuantas ventanas abiertas para que entre aire nuevo. 

Ahí está precisamente el pequeño truco de “De Otros, Nuestras”. El Ep no pretende competir con los originales ni reproducirlos con papel carbón. María La Blanco y Carmen Cortes utilizan canciones que ya poseen una historia para contar algo sobre ellas mismas, sobre lo que escuchan, de dónde vienen y hacia qué lugares quieren llevar su música. Apropiarse aquí significa cuidar, transformar y devolver. 

También hay algo generacional en todo ello. Ray Heredia, Francis Cabrel, Manzanita, Alejandro Sanz o Los Chichos pertenecen a contextos muy distintos, pero sus canciones continúan encontrando nuevos oídos décadas después. Carmen y María se colocan en mitad de esa cadena y añaden un eslabón propio: ni nostalgia de museo ni ruptura caprichosa, sino una conversación entre lo heredado y lo que todavía está por inventar. 

Publicado por Calaverita Records y producido por las propias Carmen y María, “De Otros, Nuestras” deja cuatro versiones que hablan tanto de sus autores originales como de quienes ahora las interpretan. Es una forma de rendir tributo sin quedarse de rodillas ante el pasado y, de paso, seguir ensanchando un proyecto que cada vez tiene unas coordenadas más reconocibles. 

Con la llegada de este Ep, el dúo despide el verano y enfila unos próximos meses con conciertos durante el otoño y el invierno. Será entonces cuando estas canciones vuelvan a cambiar de sitio una vez más: del recuerdo al estudio, del estudio a sus voces y de sus voces al escenario. Porque algunas canciones, por fortuna, tienen la saludable manía de no quedarse quietas.