JÚLIA CATALÀ 

Procedente de Sant Cugat del Vallès (Barcelona), Júlia Català es una cantante, compositora y autora que está consolidando su trayectoria dentro de la nueva escena musical. Su propuesta artística combina la cercanía del pop de autor con influencias del R&B y los sonidos acústicos, creando un universo sonoro íntimo y emocional donde destacan una voz cálida y delicada, acompañada por arreglos sencillos basados principalmente en el piano y la guitarra. 

Su vínculo con la música comenzó a una edad muy temprana. Con apenas siete años inició sus estudios de guitarra clásica en el Conservatori de Sant Cugat, formación que más adelante amplió explorando el jazz y la música moderna. Posteriormente, desarrolló sus capacidades vocales en el reconocido Taller de Músics de Barcelona

Desde 2021 ha ido construyendo su carrera mediante la publicación de varios sencillos y EPs. Ahora presenta su primer álbum de larga duración, “16 Minuts De Pausa”, un trabajo que marca un nuevo capítulo en su evolución artística y sobre el que hemos conversado con ella para conocer todos sus detalles. 

Por Paula Macías Campos 

Antes de hablar del disco y para quien no te conozca, ¿qué debería saber el público de Júlia Català? 

Júlia Català: Soy una apasionada de la música. Soy cantante y productora y empecé en la música desde muy pequeña. A los 7 años comencé a tocar la guitarra clásica y, más adelante, empecé a escribir canciones y a producir mi propia música. 

Mi último disco lo he grabado en mi habitación y lo he producido yo misma. Durante estos últimos años me he dado cuenta de que me gusta mucho explorar nuevos sonidos y producir mis propios proyectos a parte de también componer mucho. Soy una persona muy alegre y divertida e introspectiva a la vez y esto lo intento reflectir en mis proyectos y canciones. 

“Absència” abre el proyecto con la idea de sentirse vacía pero, al mismo tiempo, ser un refugio para otros. ¿Cómo surge esa percepción de ti misma? 

Júlia Català: Me leí un libro de Haruki Murakami, Los Años De Peregrinación Del Chico Sin Color, en el que encontré una frase que me inspiró mucho y de la que surgió la idea de la que habla la canción, la frase decía: “Pensaba que quizá era una persona vacía, sin sentido, pero precisamente porque no tenía nada dentro, había gente que encontraba en él un lugar donde quedarse”. 

Esa idea me hizo reflexionar mucho. A menudo me he sentido vacía, pero me gustó pensar que esa sensación también podía convertirse en un refugio para los demás. A partir de ahí nacio el tema, una canción que habla de la familia, de la amistad y de todas aquellas personas que nos acompañan y encuentran un lugar en nosotros, incluso cuando nosotros mismos nos sentimos perdidos. 

La canción sugiere que quizá es precisamente esa “absència” lo que los demás buscan en ti. ¿Te interesaba resignificar el vacío como algo positivo? 

Júlia Català: Sí, porque muchas veces nos sentimos vacíos y pensamos que no tenemos nada que ofrecer. Me parecía bonito intentar ver el lado positivo de algo así. A raíz de esa reflexión entendí que, aunque a veces nos percibamos como personas vacías o sin nada que dar, seguimos siendo importantes para la gente que nos quiere y nos rodea. A veces, nuestra simple presencia, nuestra forma de escuchar o de estar ahí para los demás ya tiene un valor enorme, aunque nosotros mismos no seamos capaces de verlo. 

Todo el proyecto parece construido alrededor de conceptos como vacío, tiempo, ruido, voz e identidad. ¿Lo concebiste como un mapa emocional más que como un relato lineal? 

Júlia Català: Sí, és más un mapa emocional. Es un proyecto muy ligado al tiempo que vivimos y a toda una generación. A través de las canciones hablo de temas que nos atraviesan constantemente, como el paso del tiempo, la sensación de que el tiempo nos persigue y de que siempre tenemos que estar aprovechando las oportunidades, la presión estética, el machismo, las redes sociales y la manera en que todo esto influye en cómo nos percibimos a nosotros mismos. 

Más que contar una historia con un principio y un final, me interesaba retratar distintas emociones, inquietudes y contradicciones que forman parte de nuestra experiencia cotidiana. 

En “Running Out Of Time” el tiempo aparece como una presión constante que persigue. ¿Cuándo empezaste a sentir esa relación tan tensa con el tiempo? 

Júlia Català: Lo he empezado a notar especialmente en estos últimos años. Creo que alrededor de los 25 o 26 años llegas a una etapa en la que, al menos en mi grupo de amigas, puedes encontrarte con personas que, teniendo la misma edad, están en momentos vitales completamente distintos. Hay quien ya se ha independizado, tiene un trabajo estable o está construyendo una vida en pareja, mientras que otras personas siguen estudiando, persiguiendo metas profesionales o replanteándose su camino. 

Yo siento que todavía me quedan muchas cosas por hacer y, a veces, he tenido la sensación de que aún no estoy donde se supone que debería estar. Ahí es donde noto esa presión del tiempo, comparando a veces mi vida con la de los demás y preguntándome si voy al ritmo que debería. 

También me he dado cuenta de que cada persona tiene su propio ritmo y que no existe una única manera de vivir las cosas. Aun así, esa sensación de que el tiempo corre y de que quizá no estás avanzando lo suficientemente rápido fue una de las emociones que inspiró “Running Out Of Time”

En esa misma canción, la protagonista intenta desconectarse quitándose el reloj, pero sigue atrapada en TikTok. ¿Qué contradicción querías reflejar ahí? 

Jùlia Català: Quería reflejar lo difícil que es escapar de la presión del tiempo en la sociedad en la que vivimos. La protagonista se quita el reloj porque siente que el tiempo la persigue, deseando que eso sea suficiente para detenerlo o para dejar de sentir esa presión. Pero no es tan fácil. La contradicción está en que intenta liberarse de esa sensación, pero acaba refugiándose en las redes sociales, que también alimentan la ansiedad y la comparación constante. Al final, la canción habla de lo difícil que es parar y escapar de la inmediatez y de la presión del paso del tiempo en un mundo que nos empuja constantemente a hacer más, a compararnos, a no quedarnos atrás. 

¿Crees que hoy es posible escapar realmente de la presión del tiempo o solo cambiamos una forma de ansiedad por otra? 

Júlia Català: No sé si es posible escapar del todo de la presión del tiempo, porque vivimos en una sociedad que constantemente nos recuerda que tenemos que ser productivos, aprovechar las oportunidades y llegar a todo. Pero sí creo que podemos aprender a relacionarnos con esa presión de una forma más sana. 

Creo que la clave no está tanto en escapar completamente o aislarnos del todo sino de intentar encontrar momentos en los que podamos bajar el ritmo o momentos de desconexion y de estar con nosotros mismos. A mi me ayuda mucho, por ejemplo, componer y escribir canciones para desconectar un poco de todo lo externo. 

“No Sé Cantar” plantea una crítica directa a la validación por números y seguidores. ¿Nace de una experiencia personal dentro de la industria musical? 

Júlia Català: Nace de cosas que he vivido o que he visto durante los años que estado haciendo musica y estudiando la carrera de canto. Habla de esa gente que se coloca en un lugar de superioridad para juzgar el trabajo de otros, como si fueran superiores y tubieran el poder para hacerlo. 

La canción es una respuesta a eso: a los comentarios que invalidan y a las comparaciones constantes. Y también es una forma de hablar de cómo a veces se reduce todo a números o métricas, como si eso definiera el valor de tu música y de tu proyecto. 

En esa canción aparece también una afirmación clara de identidad: “prefereixo ser jo”. ¿Qué significa para ti sostener esa autenticidad en un entorno tan comparativo? 

Júlia Català: “prefereixo ser jo” es una manera de recordarme a mí misma que, aunque no sea la mejor cantante del mundo ni tenga la mejor técnica o mil premios, 

cada persona tiene algo que la hace única y especial. Cuando siento que no soy suficiente o caigo en comparaciones, me ayuda volver a eso. 

Es muy fácil compararse, sobre todo con Instagram, las redes, a mi me pasa mucho y por eso intento recordarme que lo importante es hacer lo que a mí me gusta y lo que me hace feliz. 

“Ja No Sap Parlar” aborda la pérdida de la voz en medio del ruido y la incomprensión. ¿Qué tipo de ruido querías representar: social, emocional o estructural? 

Júlia Català: En esta canción quería hablar sobre todo de un ruido social y estructural. Habla de cómo las mujeres muchas veces hemos sido, y seguimos siendo, silenciadas o tratadas como inferiores. Ese ruido es todo lo que no nos deja expresarnos con libertad, la falta de escucha o esa sensación de que no nos toman en serio. 

La canción está inspirada en el libro El Baile De Las Locas, de Victoria Mas, que cuenta la historia de una mujer que la encierran en un centro por tener ideas consideradas demasiado progresistas para su época. Ella es la protagonista de mi canción. 

“Get Ready With Me” transforma un formato muy cotidiano de redes en un bucle emocional de obsesión y ruptura. ¿Cómo trabajas esa mezcla entre lenguaje digital y emoción íntima? 

Júlia Català: En esta canción quería jugar con algo muy cotidiano de las redes, como un “Get Ready With Me”, pero llevándolo a un lado más emocional. Por fuera parece algo cotidiano y automático pero las redes y el Tiktok te acaba llebando a un bucle mental de obsesión, aburrimiento y de no saber muy bien cómo salir de ahí. Eso a mi me pasa muchas veces, esa sensación de estar conectada todo el rato, recibiendo inputs constantemente, y de irte obsesionando con el físico, la estética y comparándote constantemente. La canción habla de esa dificultad de salir de ese bucle y de cómo te atrapa y te empiezas a obsesionar con cosas en las que antes ni pensabas. 

En el videoclip, al final, me quito el maquillaje y busco aislarme de todo eso a través de la música, como una forma de escape y de volver a mí misma. 

Y para finalizar. Si miras todas las canciones juntas, el tiempo, la voz y la identidad parecen entrelazarse constantemente. ¿Qué te gustaría que el oyente entienda de ti después de escuchar todo este universo? 

Júlia Catalá: Me gustaría que el oyente, más que llevarse una idea cerrada o un mensaje concreto, se quede con una sensación de identificación. Al final, el Ep habla de cosas que son bastante universales: la presión del tiempo, las comparaciones constantes, las dudas con la propia voz, con la identidad, con el lugar que ocupas. Y no es que yo tenga una respuesta clara a todo eso, al contrario, el proyecto nace precisamente de esa incertidumbre. 

También quiero que sea una manera de desconectar del día a día, de la inmediatez y de la presión del tiempo. Por eso lo he llamado “16 Minuts De Pausa”, como una forma de parar un momento y de que el oyente pueda reflexionar sobre todo lo que nos rodea y sobre cosas en las que a veces no nos paramos a pensar, ya que cuesta frenar en un mundo en el que todo va tan rápido. 

Muchas gracias, Júlia, te deseo toda la suerte del mundo.