Ocho años dan para mucho. Para grabar varios trabajos en vinilo, para recorrer salas de toda la geografía española, para perfeccionar el arte de llevar un colador de pasta al escenario con total naturalidad y, sobre todo, para convertirse en una de las bandas más honestas y vitales del garage-surf madrileño. Malabrava, el cuarteto formado por Andrea Tararea, Rozzy Osbourne, Sofía WonderBass y Margarita Leches, lleva desde 2018 dando guerra desde los márgenes de una escena que todavía les debe algunas cosas, aunque ellas prefieren devolver cada deuda encima del escenario.
Hablamos con ellas de música, de conciliar, de precariedad, de vestuarios sin intimidad y de un Ep nuevo que no piensan desvelar todavía.
Por Violet Femme
¿Cómo os conocisteis las cuatro y qué fue lo que hizo que cuajara la idea de montar una banda íntegramente femenina?
Malabrava: La idea de montar una banda le surgió a Sofía, nuestra bajista, mientras veía un concierto en el que tocaban las 5,6,7,8´s y otros dos grupos de chicas. Siempre le había gustado la idea de poder tocar en un grupo y de repente viendo a estas bandas dándolo todo en el escenario tuvo claro que lo suyo sería tocar en una banda formada por chicas. Un tiempo después hablando una noche con nuestra anterior guitarrista (en origen éramos 5), Sofía le comentó las ganas que tenía de montar una banda de influencias rock-surf y de visibilizar a las mujeres músicas dentro de una escena (aún) eminentemente masculina. Decidieron ponerse a ello.
La magia de las redes sociales hizo que llegara Andrea (nuestra cantante) a la banda, seguida de Margui (batería) y Rozzy (guitarra). Enseguida sentimos entre todas esa química que se vuelve imprescindible a la hora de compartir un proyecto creativo y musical y decidimos dejarnos llevar hasta lo que derivó en nuestro primer Ep “Strange Things” y que tantas alegrías nos ha dado desde entonces.
¿Componéis entre todas o hay alguien que lleve más la voz cantante a la hora de escribir?
Malabrava: Componemos entre todas. Casi siempre partimos de un riff, melodía o ritmo que trae alguna componenta al local de ensayo y desde ahí nos ponemos a ello, ocupándose cada una de la composición de su propio instrumento/voz. A veces también nos surgen temas haciendo jam en el propio local, simplemente empezamos a tocar y dejamos que los temas fluyan, eso sí, siempre con la grabadora funcionando que nunca se sabe cuándo tienes un “hitasso” entre manos!!

¿Cómo hacéis para conciliar la banda con el resto de la vida? Trabajo, tiempo, energía, familia…
Malabrava: Esta es una de las partes más difíciles a la hora de tener una banda. Todas tenemos un trabajo aparte, estudios, familia, pareja, amigos, mascotas, y un largo etcétera a los que dedicamos muchas horas cada semana, pero aunque lleguemos con las pilas al mínimo o aunque hayamos tenido un mal día, a nuestro día de ensayo no faltamos ni una!
Es el ratito que nos dedicamos a nosotras mismas para compartir nuestra pasión por la música, aunque tengamos ensayos en los que nos tiremos más tiempo contándonos nuestras vidas que tocando! jajaja, nuestras queridas sesiones de terapia.
¿Vuestros gustos musicales vienen de jovencitas con la misma raíz o han ido cambiando con los años?
Malabrava: Uff, aquí cada una somos de un palo diferente! jajaja pero no quita que desde jovencitas nos hayamos abierto y enriquecido de otros géneros musicales sin dejar de lado nuestras raíces.
Malabrava nace de nuestro gusto por la música rock, surf y garage (que no es poco!) y lo que pensamos que nos puede dar un toque especial son precisamente las influencias tan eclécticas que tenemos cada una. Vamos, que no nos aburrimos!
¿Cómo ha evolucionado el sonido de Malabrava desde vuestros primeros EPs hasta ahora?
Malabrava: Creemos que con el tiempo cada vez sonamos más empastadas y con un directo más potente y desenfadado. En los 8 años que llevamos tocando juntas nuestro nivel de complicidad y conocimiento mutuo ha ido en aumento, hemos aprendido y no paramos de aprender cosas nuevas, lo que nos lleva a que cada vez nos divirtamos más en el escenario, que el propio público lo perciba y nos lo gocemos todas juntas!!

¿Qué disco pondríais si tuvierais que convencer a alguien de que el garage-surf sigue teniendo algo que decir en 2026?
Malabrava: “San Borondón” de The Bucannan. Hemos tenido la oportunidad de tocar con ellos un par de veces y hemos podido comprobar que en cada concierto se encargan de reafirmar que el garage-surf sigue en pie y con mucho que decir a día de hoy.
¿Qué banda o artista femenina de la escena actual española o latinoamericana os parece que está haciendo algo que merece más atención?
Malabrava: Aquí tenemos que mencionar a Alba Blanco (La Perra Blanco) sin ninguna duda. Nos sentimos identificadas con ese chorro de energía que transmite encima del escenario. Además, por la calidad y el talento que tiene creemos que es una de las artistas del momento que merece mucha más atención y llegar a donde se proponga.
¿Vuestro trabajo musical o vuestro amor por la música influye en otros campos de vuestra vida, o es más bien una válvula de escape de todo lo demás? ¿O ambas cosas a la vez?
Malabrava: Pese a ser cuatro mujeres con influencias y personalidades distintas, algo que tenemos muy en común es el amor por la música. Y la principal forma en la que ha influido es uniéndonos en este proyecto por el que llevamos más de 8 años dando guerra. Del mismo modo, este amor por la música nos trae muchas alegrías en el día a día.
No son pocos los ensayos que nos sirven de terapia después de las jornadas en nuestros trabajos o esos fines de semana de concierto o grabación que nos llenan de felicidad y nos cargan las pilas de motivación.

Más allá de subir al escenario, ¿vais a bolos como público? ¿Cuál ha sido el último al que habéis ido?
Malabrava: Nos encanta la música en vivo, aunque es cierto que muchas veces es complicado poder cuadrar agendas para asistir a todo lo que nos gustaría. Los últimos conciertos a los que fuimos y que nos resultaron muy inspiradores fueron los de las 5.6.7.8’s en la sala El Sol y Jimmy Dale en Gruta77.
Coladores de pasta, gafas de sol… ¿cómo se os ocurren estas cosas? ¿Hay varias mentes pensantes, o son más bien chispazos random que alguien suelta de repente y se quedan? Y aprovecho: ¿cuál es lo más raro que se os ha pasado por la cabeza llevar al escenario, lo hayáis usado al final o no?
Malabrava: La verdad es que nos lo pasamos genial cuando nos toca pensar en el show. Esa parte de un proyecto musical muchas veces se deja en el olvido, pero a nosotras nos parece interesante añadirle un tono de humor a nuestra música. El escenario es también un espacio libre para la expresión artística en el que no existen límites. Cuando hacemos puesta en común de ideas muchas veces la deriva es tal que a veces rozamos lo absurdo, o directamente lo imposible. Nos lo pasamos genial haciendo el ganso y queremos transmitirle eso al público: ¡Desmelènate un rato y aderézalo con música! El punk no ha muerto: ahora es una señora haciendo que toca un solo de guitarra con un helado hinchable.
Lo más raro: un culo postizo de babuino, un esqueleto, una figura a tamaño natural de Mitch Buchannon, un vestido de almorrana o un disfraz de alien hinchable están entre nuestras ideas de objetos de atrezzo preferidos.

Lleváis casi una década en esto. ¿Qué ha cambiado en la escena garagera madrileña desde 2018 y qué sigue exactamente igual, para bien o para mal?
Malabrava: Nosotras arrancamos 2019 dando muchísimos bolos dentro y fuera de Madrid. Nuestro primer disco fue una prueba para ver cómo sonábamos si grabábamos algo y al final editamos un Lp en vinilo que tuvo muy buena acogida. Luego llegó la pandemia y con ella todas las restricciones que empezaron a cargarse poco a poco el panorama cultural y musical (en todos lados). Desde entonces las pequeñas salas han hecho todo lo posible por resistir, pero se nos está quedando un panorama bastante desolador. La música en directo sigue viva y goza de gran demanda, pero solo en gran formato; parece que solo hay lugar para macrofestivales y grandes estadios.
A día de hoy, pequeñas salas y bandas de todos los estilos y géneros seguimos intentando resistir al «suicidio» del underground. Creemos que es un problema sistémico y cultural: cuando no te duele soltar 700€ por una entrada para ver a tu artista favorito en directo pero te duelen 15€ para ver a una banda de tu barrio, queda claro que el sistema capitalista se ha puesto por bandera monopolizar nuestros bolsillos (además de nuestras mentes). Su objetivo es acabar con cualquier atisbo de resistencia o autogestión, venga de donde venga.
¿Creéis que cada vez es más difícil que un artista pueda subsistir de los bolos, con las condiciones de las salas que empiezan a ser la norma general?
Malabrava: Nosotras nacimos con una mirada realista desde un principio y sigue siendo así a día de hoy: hacemos música por amor al arte y nuestro objetivo nunca fue vivir de ello ni lucrarnos. Sabemos de sobra cómo funciona el circuito y no nos sorprende que cada vez sea más difícil que bandas profesionales que se dedican a vivir de la música echen el cierre por falta de recursos.
Poco a poco se han ido endureciendo las condiciones de las pequeñas salas (que obviamente también buscan maneras de sobrevivir) y esto desemboca en una triste situación de precariedad que se traduce en “soltar pasta por tocar” y eso es insostenible e inadmisible. Las artes y la música deberían ser combustible para el motor cultural y tener la finalidad de generar más conciencia social, en lugar de ser mero entretenimiento a cambio de beneficio económico. Por desgracia es al revés.

Algo que se comenta mucho en la escena es que las bandas de chicas suelen quedar relegadas a los peores horarios o posiciones del cartel, aunque el line-up en sí sea mixto. ¿Os ha pasado esto a vosotras? ¿Creéis que sigue siendo así o ha mejorado en estos años?
Malabrava: Nos ha pasado y sigue siendo así. Aún queda mucho por hacer. La industria musical (y cualquier ámbito que implique poder y dinero) sigue estando dominada mayormente por hombres (blancos y heteros) que fomentan, programan, promueven y venden productos culturales de hombres para hombres.
El público y la demanda de las mujeres siguen estando relegadas a un segundo plano, como si nos siguieran considerando la otredad. Se nos pone en primera fila como reclamo sexual pero se nos sigue invisibilizando cuando exigimos derechos y cuando desestabilizamos el status quo. Pues mira Josè Luis: sintiéndolo mucho NO vamos a parar de darte guerra!!
El mansplaining en el mundo de la música puede ser muy sutil: desde dar por hecho que no entendéis de equipo técnico hasta cuestionar decisiones musicales que habéis tomado vosotras mismas. ¿Os ha pasado? ¿Cómo lo gestionáis en el momento?
Malabrava: ¡Claro que nos ha pasado! Es algo que nos consta que les pasa a más grupos de chicas, desde el técnico que se pone a darnos lecciones de pedales de guitarra, hasta el “bienintencionado” que viene a montarnos la batería por si no sabemos. Pero lo que más nos choca es ver que alguna gente (hombres) viene a vernos con actitud crítica, pensando “a ver cómo lo hacen estas niñas…”.
¿Que cómo reaccionamos? Pues dándoles cera: ¿Quieres ver cómo tocamos? Toma dos tazas jajajaja. La verdad es que al final muchos vienen y nos felicitan jajaja.
¿Habéis vivido alguna situación incómoda por ser una banda formada solo por mujeres, en algún festival o sala? Lo pregunto no por el morbo, sino porque creo que merece visibilizarse si lo habéis sufrido.
Malabrava: En realidad no, no suele haber faltas de respeto o al menos nada grave que recordemos. Pero sí hay una situación incómoda que suele repetirse y es que los vestuarios o no existen o son mixtos, con lo cual siempre nos toca cambiarnos en los baños, lo que es incómodo, o pedirles a los chicos que se salgan, lo que también a veces nos resulta incómodo. Recuerdo una vez que al terminar de cambiarnos en una sala que nos habilitaron nos dimos cuenta de que había una cámara de seguridad, imagina la cara que se nos puso…

¿Cómo ha sido tocar casi una década en salas pequeñas del circuito independiente español? ¿Hay alguna noche, buena o desastrosa, que se os haya quedado grabada en la memoria?
Malabrava: Pues muy guay, la verdad. Nos ha llevado a conocer sitios que no conocíamos, así que hemos hecho hasta turismo. Pero en general ha sido muy enriquecedor, hemos ido cogiendo tablas en escenarios de todo tipo: una plaza de toros, escenarios en plena calle en la ciudad, salas pequeñas, escenarios más grandes de festival…
Todos nos han acogido muy bien y la experiencia ha sido buena. Pero a veces las cosas no salen como esperas y sí nos pasó que el mismo día que tocábamos en una sala en una capital de provincia, coincidía que ese mismo día había un festival más multitudinario en la ciudad y nos enteramos cuando ya era tarde. No vino toda la gente que esperábamos pero aún así hubo un grupo majo de gente que vino a vernos.
Sin entrar en detalles que no queráis soltar todavía, ¿hay algo nuevo de Malabrava que la gente pueda esperar en los próximos meses?
Malabrava: Síiiii, justo acabamos de grabar la semana pasada un Ep de 8 canciones nuevas con un formato que no es el habitual de Malabrava y que como es lógico no vamos a desvelar jajajajaja. Lo que sí podemos decir es que es muy guay y muy divertido y que esperamos que os guste!!
Gracias por todo, y volveremos a hablar cuando salga vuestro próximo disco.

