Desde las entrañas de Guadalajara emerge Las Malas Yerbas, un trío dispuesto a sembrar el caos con una propuesta de punk siniestra donde la oscuridad, la actitud y la rebeldía florecen sin pedir permiso. La banda está formada por Jim Bill (guitarra y voz), Misstika Morty (bajo y voz) y Aracnaida (batería), tres músicas que han decidido regar el panorama underground con un sonido crudo, enérgico y cargado de personalidad.
Tras meses de trabajo, ensayos y noches de esas en las que parece que hasta la luna observa con recelo, el grupo presenta su carta de presentación: “Las Malas Yerbas”, un primer single que llega acompañado de un videoclip tan inquietante como evocador. Una declaración de intenciones que deja claro que estas malas hierbas no han venido para adornar el jardín, sino para abrirse paso entre el cemento y echar raíces donde nadie las esperaba.
La canción rinde homenaje a todas aquellas mujeres que se negaron a aceptar el papel que otros habían escrito para ellas. Mujeres incómodas, libres, indomables… aquellas que, por pensar diferente o vivir según sus propias reglas, fueron señaladas como problemáticas, rebeldes o, directamente, brujas.
Como explica la propia banda:
“LAS MALAS YERBAS hace referencia a todas esas mujeres que no se conformaron con ser mujer, se rebelaron al status quo, y las acusaron de díscolas, rebeldes, problemáticas. En la época de la caza de brujas, muchas de estas mujeres murieron de formas atroces, solo por sentirse libres y querer hacer lo que les pedía su alma salvaje. La naturaleza es femenina, es salvaje; toda forma de control es errática, no funciona. El caos acaba regulándose, es el funcionamiento de la fuerza natural. Las Malas Yerbas nunca fueron malas y son un ejemplo de resiliencia.”
Con un mensaje que reivindica la libertad, la resistencia y el poder de la naturaleza frente al control, el tema mezcla guitarras afiladas, un bajo que serpentea como una sombra y una batería que golpea con la fuerza de un antiguo ritual. Todo ello envuelto en una atmósfera donde lo siniestro no da miedo: seduce.
La producción y masterización han corrido a cargo de Fernando Fernández Del Amo “Fefe”, quien ha sabido capturar la crudeza y la esencia de la banda sin restarle un ápice de personalidad. El videoclip, por su parte, ha sido rodado casi íntegramente en Mandayona (Guadalajara), un escenario perfecto para vestir de misterio una historia donde la tierra, el bosque y la noche parecen tener mucho más que decir de lo que muestran.
Con este primer lanzamiento, Las Malas Yerbas plantan la primera semilla de un proyecto que promete crecer fuerte, retorcido y difícil de arrancar. Porque, al fin y al cabo, las malas hierbas siempre encuentran la manera de brotar… y esta vez vienen haciendo mucho ruido.

