Mimosas descorchan su lado más punk con “Melancoalcohólicas” 

Había ganas, muchas ganas, de comprobar cuál sería el segundo zarpazo de Mimosas, formación nacida en Valencia en 2024 que se presentó en sociedad con “Fumo”, un primer sencillo con el que decidieron dinamitar el postureo y dejar unas cuantas pistas sobre sus intenciones. 

Ahora Lucía Saraik (voz y guitarra), Nora Sebastián (voz y guitarra), Lía Guardiola (bajo) y Emma Gutiérrez (batería) regresan con “Melancoalcohólicas”, producida por Carles Delgado, otro esbozo de canción armado con suaves guitarras, un poquito de nervio punk y ¿malas? intenciones, aunque en este tema, bien es verdad, que se han suavizado de manera considerable. En cualquier caso, con Mimosas, de momento, tampoco parece muy aconsejable fiarse de las apariencias. 

El propio título ya tiene retranca. Las cuatro se ponen melancólicas, melancoalcohólicas o sencillamente hacen de la zozobra combustible para otra canción que vuelve a moverse con soltura entre el soft-punk, el punk-rock, el indie-punk, el indie-rock, o vaya usted a saber. Las etiquetas, en cualquier caso, empiezan a quedarse pequeñas cuando lo verdaderamente interesante está en la actitud con la que Mimosas despachan sus canciones. 

Porque si “Fumo” sirvió para llamar a la puerta (más bien para darle una patada), “Melancoalcohólicas” confirma que aquello no fue un fogonazo fortuito. Hay desparpajo, guitarras sin demasiada querencia por los buenos modales y una manera de construir canciones que, con solo dos sencillos sobre la mesa, empieza a dibujar una personalidad propia. 

Todavía es pronto para saber hasta dónde llegará el asunto, pero Mimosas continúan dejando un reguero de buenas sensaciones. Llámalo como quieras y ponle la etiqueta que mejor te acomode. Ellas, mientras tanto, parecen bastante más ocupadas en hacer ruido que en decidir en qué casilla deben colocarse. 

Y nosotros encantados de que sigan así: un poco melancólicas, un poco melancoalcohólicas y bastante poco domesticadas.