LAS MALAS YERBAS 

Las Malas Yerbas nacen en Guadalajara a comienzos de 2025 con una idea bastante clara: hacer ruido, reivindicar el punk y moverse por terrenos donde la oscuridad, la actitud y las guitarras con mala leche campan a sus anchas. Apenas un año después de poner en marcha el proyecto, la banda acaba de estrenar su primera canción, “Las Malas Yerbas”, una carta de presentación que sirve para mostrar las intenciones de una formación que llega con ganas de hacerse notar. 

En la actualidad, Las Malas Yerbas están formadas por Jim Bill, a la guitarra y voz, y Misstika Morty, al bajo y voz. El grupo ha sufrido recientemente una baja en su alineación tras la salida de su baterista, Aracnaida, que acaba de abandonar la formación. Una circunstancia que, lejos de hacerles echar el freno, las ha puesto directamente en modo búsqueda y captura: necesitan encontrar una tercera componente que se haga cargo de la batería y permita a Las Malas Yerbas recuperar el trío y continuar dando guerra como mandan los cánones (y, a ser posible, con las baquetas echando humo). 

La publicación de su primera canción supone, por tanto, un pequeño pero importante punto de partida. “Las Malas Yerbas” no solo pone sonido al nombre del grupo, sino que abre la puerta a conocer mejor a dos músicas que tienen claro el territorio por el que quieren transitar y que no parecen demasiado interesadas en caminar por senderos excesivamente asfaltados. 

Con motivo de este estreno, hemos hablado con ellas para conocer un poco mejor el universo de Las Malas Yerbas. En la entrevista hablamos de punk, oscuridad, creación musical, canciones, influencias y de su particular manera de entender el proyecto, además de echar un vistazo a lo que puede deparar el futuro. 

Una conversación en la que Jim Bill y Misstika Morty muestran las entrañas de una banda que acaba de echar a andar, pero que ya viene con las botas puestas y bastante queroseno en el depósito. Porque esto de las malas yerbas ya se sabe: cuanto más intentas arrancarlas, más empeñadas están en volver a salir. 

Por Postpaunk 

Hay grupos que resulta difícil encasillar en una sola etiqueta, y quizá precisamente ahí reside parte de su personalidad. ¿Cómo definiríais Las Malas Yerbas sin utilizar las palabras “punk” ni “oscuro”? 

Misstika Morty: Pues mira, llevaba tiempo dándole vueltas a que la etiqueta postpunk se aproxima pero tampoco define todo el espectro de lo que queremos hacer. 

De hecho, para los nuevos tiempos que vienen para Las Malas Yerbas, nos va a definir mejor gothabilly, en que se resume, en música con aires góticos, influenciada por la música que he escuchado de esa época, pero también el garaje, la música psycho de The Cramps, The Fuzztones, The Stranglers, etc. 

En vuestro sonido hay una atmósfera muy marcada, con una intensidad que parece ir más allá de lo puramente musical. ¿Qué influencia tiene la oscuridad en vuestra forma de componer? 

Misstika Morty: Empecé componiendo para ir subiendo temas a mi canal de Youtube, luego lo integramos a la banda. 

También se han ido incorporando nuevos temas que han surgido de ideas ya como grupo y se han ido desarrollando. 

La oscuridad es el tema común, y es un género de por sí, puedes hacer jotas de modo oscuro, eso es algo que va por dentro, y es una manera de ver y percibir todo, un lenguaje visual y artístico aprendido a lo largo de años, que al final sale de una manera orgánica en lo que haces. 

Cada proyecto tiene una manera distinta de enfrentarse a quien lo escucha por primera vez, y esa primera impresión puede ser determinante. ¿Qué queréis que sienta alguien cuando escucha Las Malas Yerbas por primera vez? 

Misstika Morty: Sobre todo sentir la atmósfera de la canción, y para eso no puedes hacerlo con prisa, ni distraído. No hacemos música para bailar específicamente, no queremos palmas, ni muestras de alegría, te tienes que dejar llevar escuchando el tema. Es por eso que el tema “Las Malas Yerbas” abre los conciertos y tiene esa intro “tan larga” cuando yo escucho la canción, siento como se gesta una atmósfera, donde la tierra se está abriendo, rompiéndose por el paso del crecimiento de la naturaleza salvaje, rasgando, arañando, hasta que finalmente rompe con la frase, No se plantan crecen solas, son las malas yerbas. 

Es como un puño en la mesa, y ahí sueltas esa frase tan contundente, sobre la naturaleza de lo femenino. 

A veces, detrás de un nombre aparentemente sencillo se esconde toda una historia, una idea o una declaración de intenciones. ¿Por qué Las Malas Yerbas? ¿Qué significa para vosotras? 

Misstika Morty: Las Malas Yerbas, representa la resiliencia, que está tan intrínsecamente relacionada con las mujeres. Esa fuerza que hace que continúes, ante cualquier adversidad. A cuantas cosas llevan sobreviviendo nuestras ancestras, y cuánto llevamos de carga las generaciones actuales. 

Fíjate lo que hacían con las brujas, y que eran realmente, mujeres que se reunían para salir del encorsetado entorno, haciendo algo tan bonito como divertirse y sentirse libres. Y por eso eran señaladas y acusadas, con todo lo que eso conllevaba. 

¿Cómo no vamos a ser “malas yerbas”?, lo contrario sería sumisión, y eso sí que no, no estamos aquí para eso. 

La tierra, La naturaleza, lo que rige realmente el planeta que habitamos, es femenino, gobernándolo energía masculina, así nos está yendo, es la desconexión que tienen, las mujeres seguimos con ese vínculo hacia la tierra, la vida. 

Encontrar una personalidad propia es uno de los grandes retos cuando se empieza a construir un proyecto musical. ¿Qué diferencia a Las Malas Yerbas de otros grupos? 

Misstika Morty: Al final creo que aunque como se dice, que está todo inventado, cada uno coge todas las referencias artísticas en las que ha puesto interés, y le salen en la materia que desarrolles, yo cuando compongo, tengo cine, que es algo que me encanta, música de la época oscura de los 80s 90s, clásica, literatura, experiencias, estado emocionales, etc. Eso es lo que te hace a ti único, y por consiguiente a tu obra. 

Hay inquietudes que terminan apareciendo de forma recurrente, incluso aunque no se busquen conscientemente. ¿Qué temas os resulta imposible dejar fuera de vuestra música? 

Misstika Morty: El cine absolutamente, temas de vampiros, monstruos como Frankenstein, muerte, naturaleza, ese aire nostálgico y melancólico, es muy inspirador. 

No todas las composiciones nacen de la misma manera, y algunas pueden convertirse en un proceso especialmente complejo. ¿Hay alguna canción que os haya costado especialmente escribir? 

Misstika Morty: “Naturaleza”, es un tema instrumental, y llevarlo a la práctica es el que más nos ha costado hasta ahora. 

Una vez que una canción llega al público, puede adquirir significados que su autora nunca había contemplado. ¿Hay alguna letra vuestra que la gente haya interpretado de una manera completamente distinta a la que imaginabais? 

Misstika Morty: La verdad, tampoco hemos tocado tanto, con la salida de la batería hemos tenido que parar la actividad, y no tenemos tanto feedback, pero nuestros temas a mi modo de ver son bastante explícitos. 

Desde sus orígenes, este movimiento ha estado muy ligado a la confrontación y a la voluntad de cuestionar lo establecido. ¿Sigue siendo el punk una herramienta de protesta o se ha convertido en una estética? 

Misstika Morty: El punk puede ser lo que tú quieras que sea, de ahí la libertad del punk, que esa es su esencia en realidad. Si te quedas sólo con la estética, supongo que te has ido un día a un gran almacén o lo que sea y te has comprado ropa muy cuidadosamente descuidada, y “chimpún”, a la calle. 

Pero lo bonito de cualquier interés es disfrutar el recorrido, el punk nació como protesta, revindicando la espontaneidad. 

Me parece súper importante poder hacer música o lo que quieras, y no tener que ser un virtuoso, hazlo, hazlo con lo que tengas, inténtalo por lo menos, no te de vergüenza, eso es el punk. 

Jim Bill: Yo creo que sí, que por naturaleza siempre ha sido un género musical que da pie a esas reivindicaciones, y que hoy en día lo sigue siendo. 

Pero como en todo hay quien se queda con la parte estética y lo superficial sin pararse a pensar si lo que están haciendo es realmente punk. Nosotras aunque también cuidamos mucho nuestra estética y puesta en escena, sí que intentamos hacer punk, con canciones que muestran inconformismo frente a las injusticias, y letras que denuncian las cosas que no nos gustan que es básicamente la filosofía de este género. 

Siempre ha existido cierta tensión entre mantener la independencia y conseguir que un proyecto llegue a más gente. ¿Sentís que existe una escena realmente underground o que todo acaba absorbido por la industria? 

Misstika Morty: A mí lo que hace la industria, pues me interesa ocasionalmente, si viene algún grupo grande que me guste, algún festival, pero poco. 

Me interesa lo que se organiza en mi ciudad, y se hace por puro amor al arte, con grupos que no tienen ninguna intención de triunfar, sino disfrutar de lo que hacen, esa es la escena que a mí me gusta, y eso es el underground

Jim Bill: Yo sí que veo una escena underground presente, cada vez con más grupos. Pero al final el mundo underground sigue siendo muy desconocido para mucha gente. Yo personalmente siempre me he abierto a todo tipo de música y de artistas, y eso me ha hecho descubrir un montón de grupos buenísimos e históricos de la cultura undergruound

Creo que hoy en día la industria abarca más que nunca y es realmente difícil mantener la escena, pero también creo que siempre estará ahí, por mínima que sea. 

Para mí es como Dios y Lucifer, si existe uno el otro también. 

Muchos proyectos encuentran su lugar en locales y colectivos que funcionan gracias al esfuerzo de quienes los mantienen vivos. ¿Qué papel tienen los espacios pequeños y autogestionados para vosotras? 

Misstika Morty: Todo, hay gente dejándose los cuernos, por intentar mantener escena musical en ciudades, pueblos, etc. Tengo muchos contactos alrededor que son muy activos en este sentido y su labor es digna de admirar, tienen mi respeto y admiración, todo con buen hacer y sin pensar en dinero, a base de arrimar el hombro todos los implicados. 

Jim Bill: Pues a colación de lo que decíamos de la escena underground, los espacios pequeños, autogestionados son los principales lugares donde tiene lugar esta música y el género punk, para nosotras son los lugares que dan vida a la escena y permiten que se pueda hacer música como la que nosotras hacemos. 

Como personas anónimas que no nos dedicamos a esto ni mucho menos, y estamos empezando con el proyecto, solo hemos actuado en este tipo de locales, con muy buenos recuerdos y agradecimiento para las personas que los gestionan y se esfuerzan en sacarlos adelante. 

Toda comunidad artística tiene aspectos que funcionan y otros que necesitan una revisión profunda. ¿Qué os gustaría cambiar de la escena actual? 

Misstika Morty: Cada vez hay menos salas, pero eso es algo que es complicado, no hay relevo generacional, todo requiere muchos permisos, si quieres hacer algo en bares, etc. es complicado, para la gente que tiene interés en dejar tocar en su garito, demasiadas trabas burocráticas, y problemas, hacen que haya pocos espacios para tocar en directo. 

Jim Bill: A mí me gustaría cambiar todo el postureo que hay. Como decía antes, la parte estética y puesta en escena mola trabajarla porque forma parte del proyecto y expresión artística de cada banda, pero eso nunca puede ser más importante que la música en sí misma. No se puede primar la forma por encima del contenido porque entonces estaremos perdiendo el sentido de la música, y creo que hoy en día en algunos géneros como el indie o pop está pasando eso. 

Habiendo muchísimos grupos que molan un montón que me gustan de esos géneros, veo que los que acaban tomando relevancia son los que hacen la música más normalita, pero desde la industria les apoyan y cansa bastante. 

Las etiquetas también cambian con el tiempo, y cada generación acaba reinterpretándolas desde su propia realidad. ¿Qué significa para vosotras ser punk en 2026? 

Misstika Morty: Cómo no ser punk en 2026, está el mundo para no ser rebelde, con el totalitarismo que nos amenaza, vienen los hombrecitos grises, a llevarse toda nuestra alegría y colores. ¿Cómo no salirse de esto?, ahora es cuando más punk hay que ser. 

Para finalizar. Compartir determinados espacios puede suponer enfrentarse a situaciones y dinámicas que no siempre son las mismas para todo el mundo. ¿Qué tal lleváis el ser mujeres en la escena? 

Las Malas Yerbas: Pues hay de todo, como Las Malas Yerbas bien, somos todas mujeres, y si sentimos algo lo sentimos en grupo, aunque también cada una puede tener sus ideas, gustos, etc. 

He estado en grupos mixtos, y ocurren cosas negativas, pero también encuentro incómodo el que solo se hagan conciertos exclusivamente para mujeres, tan raro me parece el típico cartel todo de tíos, como ahora un cartel exclusivamente de mujeres, a veces creo que se politiza demasiado a nivel de Ayuntamientos, e instituciones que son los que están detrás de muchos de estos eventos. 

No me parece mal que conste, hemos estado en déficit, y me parece correcto esto para fomentar que haya mujeres en los escenarios, pero parece menos valioso e incluso descartable, si el grupo no es al completo formado por mujeres, y esto no era algo que hubiera percibido en grupos mixtos, y ahora percibo en un grupo formado por mujeres. 

¿Podría ir un grupo a tocar con alguno de sus miembros hombre, trans, queer?… esto es algo que jamás había pensado, y en algún momento ya se está planteando en la banda, cuando nos invitan a festivales de este tipo. Por ser un grupo de mujeres, quizás te inviten para que el cartel sea paritario, para que el cartel tenga muchas artistas, o realmente ¿hay un interés por nuestra música? 

Actualmente Las Malas Yerbas estamos haciendo grandes cambios en la banda, vino generado por la marcha de la batería, y esperamos que os guste la nueva propuesta, el estilo musical del grupo será el mismo, aunque nos hemos reubicado en el gothabilly. 

Muchas gracias a Chicas En Banda, por la atención y seguimiento, además de paciencia en esperar las respuestas, os agradecemos de corazón que estéis ahí documentando la escena musical femenina. 

Un saludo. 

Jim Bill y Misstika Morty