MADRIGAL 

Madrigal, un dúo envuelto en el misterio 

La historia de Madrigal está rodeada de incógnitas. La información que ha llegado hasta nuestros días sobre este efímero dúo es extremadamente escasa, hasta el punto de desconocerse la identidad de sus integrantes, su lugar de origen o las circunstancias que propiciaron su formación. Tampoco existen testimonios que permitan reconstruir su trayectoria artística, lo que ha convertido a Madrigal en uno de los proyectos más enigmáticos del panorama musical español de comienzos de la década de 1970. 

Un proyecto concebido para un único propósito 

A diferencia de otras formaciones surgidas en el circuito folk de la época, todo indica que Madrigal fue una creación impulsada desde el ámbito discográfico con un objetivo muy concreto. Su misión consistía en grabar versiones en clave de folk acústico de algunas de las composiciones incluidas en “Oh! Calcutta!”, un espectáculo teatral que en aquellos años gozaba de una enorme repercusión internacional gracias a su carácter innovador y transgresor. 

El proyecto nunca llegó a desarrollarse más allá de esa idea inicial, por lo que su existencia quedó limitada a una única referencia discográfica. 

El único disco de Madrigal 

La única publicación conocida del dúo apareció en 1970 de la mano del sello Discophon. Se trataba de un sencillo que reunía los temas “Mr. Mc. Cree (More Aware Of Butterfly)” y “Much Too Son”, siendo esta última una adaptación de una composición interpretada originalmente por The Open Window, grupo encargado de poner voz y música a buena parte de la banda sonora de “Oh! Calcutta!”

La producción del sencillo fue responsabilidad de Gino Cudsi, productor vinculado a diversas grabaciones de la época, quien supervisó este breve proyecto discográfico que nunca tendría continuidad. 

El fenómeno de “Oh! Calcutta!” 

Para comprender el origen de este lanzamiento es necesario conocer la importancia de “Oh! Calcutta!” dentro de la historia del teatro contemporáneo. La obra fue concebida por el influyente crítico teatral británico Kenneth Tynan como una revista escénica de carácter experimental, alejada de la estructura narrativa tradicional de los musicales. 

El espectáculo combinaba sketches satíricos, danza contemporánea y números musicales para abordar cuestiones relacionadas con la sexualidad desde un enfoque atrevido y provocador. Su propuesta rompía con los convencionalismos de la época y buscaba desafiar los límites de la censura y las normas sociales vigentes. 

Más allá de su contenido artístico, “Oh! Calcutta!” alcanzó una enorme notoriedad en 1969 por convertirse en uno de los montajes teatrales más polémicos y comentados de su tiempo. Fue el primer gran espectáculo estrenado en Nueva York que presentó desnudos frontales integrales de la totalidad de su reparto, una decisión escénica que provocó una intensa controversia tanto entre la crítica como entre el público. 

Lejos de perjudicar su trayectoria, aquella polémica contribuyó decisivamente a aumentar su popularidad, convirtiéndolo en uno de los mayores éxitos teatrales de finales de los años sesenta y en una referencia imprescindible del teatro de vanguardia. 

Un legado prácticamente inexistente 

Tras la publicación de aquel sencillo, el rastro de Madrigal desaparece por completo. No existen evidencias de nuevas grabaciones, conciertos, entrevistas o apariciones públicas que permitan conocer mejor a sus integrantes o confirmar si el proyecto tuvo alguna continuidad. 

Del mismo modo, tampoco se conservan imágenes promocionales, actuaciones televisivas ni grabaciones audiovisuales conocidas. La ausencia de documentación ha hecho que Madrigal permanezca como una auténtica rareza dentro del catálogo de Discophon y como uno de los proyectos más desconocidos de la música española de principios de los años setenta. 

Fuente: Chicas En Banda