Los orígenes de una banda con actitud
Metralletas Distorsionadas fue una banda de punk-rock-grunge originaria de Torrelles De Llobregat, en la provincia de Barcelona. Surgida en 2006 en plena efervescencia de la escena alternativa local, el grupo nació con una idea muy clara: hacer ruido, canalizar energía y recuperar la esencia más directa y visceral del punk rock.
La formación estaba integrada por tres mujeres que compartían una misma pasión por las guitarras saturadas y la actitud inconformista. El trío estaba compuesto por Berta, encargada de la guitarra y la voz principal; Bet, al bajo y los coros; y María, responsable de la batería y los coros, conocida también dentro de los círculos underground como María Lovebuzz.
Este proyecto nació realmente de manera totalmente espontánea cuando Berta y Bet, vecinas del barrio de Bruguera (Gavà), decidieron empezar a tocar juntas. Como se trataba de un grupo de amigas del barrio que daba sus primeros pasos en la música, bautizaron la iniciativa con las siglas JB (Joves de Bruguera).
La incorporación definitiva de María Lovebuzz a la batería completó la formación y consolidó el trío. Fue precisamente esta alineación de tres integrantes la que decidió dar un paso adelante, profesionalizar los ensayos y emprender una nueva etapa bajo el nombre con el que más tarde se darían a conocer en la escena underground de Barcelona.
Desde sus primeros ensayos, la banda apostó por una propuesta sencilla pero efectiva, alejada de artificios y centrada en la inmediatez de las canciones. Su filosofía encajaba perfectamente con el espíritu DIY heredado del punk más clásico: pocos adornos, mucha personalidad y una energía capaz de convertir cualquier escenario en un pequeño campo de batalla sonoro.
Sonido e influencias
El sonido de Metralletas Distorsionadas se movía entre la crudeza del punk rock y la suciedad melódica del grunge. Sus conciertos destacaban por una actitud explosiva y desenfadada, donde la contundencia de los riffs y el ritmo acelerado de las canciones se imponían sobre cualquier pretensión técnica.
Entre sus principales influencias se encontraban bandas fundamentales del rock alternativo de los años noventa como L7 y Nirvana, referentes indiscutibles del movimiento grunge, así como grupos legendarios del punk clásico como Ramones, cuya influencia puede apreciarse en la estructura directa y la inmediatez de muchas de sus composiciones.
Aquella combinación de distorsión, melodía y rebeldía dio forma a una identidad propia que conectaba tanto con el espíritu del punk más callejero como con la sensibilidad melancólica y abrasiva del grunge.

Los directos y el concurso Reinas
Como muchas bandas nacidas en la escena underground, Metralletas Distorsionadas forjó gran parte de su personalidad sobre los escenarios. Sus actuaciones destacaban por una energía desbordante, una actitud desafiante y un sonido crudo que ganaba todavía más fuerza en directo. Cada concierto era una descarga de punk y grunge sin filtros, donde la conexión con el público resultaba tan importante como las propias canciones.
Entre las actuaciones más destacadas de su trayectoria sobresale su participación en la primera edición del concurso Reinas, una iniciativa celebrada entre finales de 2010 y principios de 2011 cuyo objetivo era visibilizar y potenciar la presencia de bandas de rock, punk y pop formadas íntegramente por mujeres. El certamen se convirtió en una plataforma de referencia para numerosos grupos femeninos de la escena alternativa catalana, contribuyendo a dar mayor proyección a propuestas que habitualmente se movían en circuitos independientes.
La gran final tuvo lugar el 15 de enero de 2011 en la mítica sala Apolo de Barcelona, uno de los escenarios más emblemáticos de la ciudad. Para Metralletas Distorsionadas, aquella actuación supuso la oportunidad de compartir cartel con otras bandas emergentes y demostrar la fuerza de una propuesta construida a base de distorsión, actitud y espíritu combativo.
Finalmente, la victoria del concurso fue para el grupo Rotten Nuttes, aunque la participación de Metralletas Distorsionadas en aquella edición quedó como uno de los momentos más relevantes de su recorrido, consolidando su presencia dentro de una escena que comenzaba a reivindicar con más fuerza el papel de las mujeres en el rock alternativo y el punk estatal.
Otro concierto destacado fue el ofrecido a finales de 2011 en la sala Rock & Trini de Barcelona, en el festival autogestionado Femme Soroll. Y otro concierto más, el ofrecido en la sala Estraperlo de Badalona (Barcelona) en enero de 2012, compartiendo escenario en esta ocasión junto a The Pathetics y Rotten Nuttes, en un evento llamado Queens Night Show.
“First Flight”: el único disparo discográfico
Tras varios años de actividad, el grupo publicó en octubre de 2013 su primer y único trabajo discográfico. Bajo el título de “First Flight”, el álbum apareció en formato digital y condensaba toda la esencia de la banda en nueve auténticos pildorazos de punk-rock directo y sin concesiones.
El repertorio estaba formado por las canciones “Stop At The Way”, “What You Do?”, “I Still Believe”, “Years Ago”, “Lucy”, “Ah!”, “Brian Dies-Suicide”, “Tonight” y “The Box”.
El disco mostraba una banda madura dentro de su propuesta, capaz de alternar velocidad, melodía y actitud en dosis equilibradas. Las guitarras rugían con una distorsión áspera, la base rítmica avanzaba sin contemplaciones y las voces transmitían una mezcla de rabia juvenil y autenticidad que conectaba directamente con las raíces del género.
Como complemento a este lanzamiento, el grupo realizó un videoclip para la canción “What You Do?”, una de las composiciones más representativas de aquella etapa y una buena muestra de la energía que desplegaban tanto en estudio como sobre las tablas.
El cambio de nombre y el final de una etapa
Tiempo antes de la publicación de “First Flight”, las integrantes decidieron iniciar una nueva etapa artística bajo una identidad diferente. Así nació Molly G., nombre con el que continuaron su trayectoria musical y con el que editaron un nuevo trabajo durante ese mismo año 2013.
El cambio de denominación supuso el cierre definitivo de la etapa de Metralletas Distorsionadas, un proyecto que, pese a su corta discografía, dejó como legado una colección de canciones cargadas de actitud, guitarras crudas y espíritu underground.
Con una propuesta que bebía del punk más clásico y del grunge más descarnado, Metralletas Distorsionadas representó una de esas bandas nacidas lejos de los focos comerciales, impulsadas únicamente por la pasión por la música y por la necesidad de expresarse a través del ruido, la distorsión y la honestidad de tres músicos que encontraron en el rock su mejor forma de hacerse escuchar.
Fuente: Chicas En banda

