MADAME CLUB

 El génesis de un power trío gestado entre noticias 

Corría el mes de junio de 2009 cuando las calles de Madrid presenciaron la eclosión de Madame Club, una trinidad femenina dispuesta a agitar los cimientos del pop-rock nacional con una propuesta de altas miras. La semilla de esta aventura fue plantada por Paloma Montes, quien por aquel entonces compaginaba su frenético día a día como intrépida reportera en la redacción de informativos de La Sexta con su auténtica epifanía melómana. Lejos del ecosistema catódico y de la tiranía del directo televisivo, Montes se colgaba el bajo y se encargaba de tejer la delicada urdimbre de las armonías vocales de este flamante proyecto. 

Para que la maquinaria sonora funcionase a pleno rendimiento, se rodeó de dos escuderas de una solvencia incontestable. Al frente de las operaciones, empuñando la guitarra con destreza y asumiendo la voz principal, se situó Cristina Porcel (conocida en el mundillo bajo el magnético alias de Cristina Pancakes), quien se erigió de inmediato en la arquitecta compositiva del grupo. El tridente lo cerraba Sonsoles Bustamante, dueña y señora de las baquetas, encargada de imprimir una percusión hercúlea, ruda y de un dinamismo arrollador a cada compás. Juntas daban forma a un engranaje perfecto. 

Bautismo de fuego y el respaldo de un mecenazgo inusitado 

Tras doce meses de acrisolar su sonido entre las cuatro paredes del local de ensayo, puliendo aristas y definiendo su identidad, llegó el ineludible momento de dar la cara ante el respetable. Su rutilante puesta de largo sobre las tablas tuvo lugar el 7 de abril de 2010, asaltando el escenario de la mítica sala madrileña Boite en el marco de la estimulante programación del festival Ellas Destruyen. Fue la primera muestra de su pegada ante una audiencia entregada a la causa. 

Apenas unas semanas después de este prometedor debut, en mayo de aquel mismo año, el trío dio a luz a su primer vástago discográfico: un Ep homónimo editado de forma totalmente independiente en formato físico. El compacto albergaba cuatro joyas de orfebrería pop-rock (“Gotta Love”, “Lucecita”, “Prima” y “Midnite Golfer”) rescatadas principalmente del acervo personal de Cristina Pancakes, quien las había guardado con celo en la recámara tras una fugaz peripecia como solista. Como jugada maestra de promoción para expandir su nicho, la contagiosa “Gotta Love” se tradujo en un videoclip que contó con el sorprendente y generoso espaldarazo publicitario de la conocida marca de cuidado íntimo Evax, convirtiéndose en un inusitado catalizador para su música. 

Salto al celuloide, madurez técnica y un mutismo inesperado 

La trayectoria de la banda experimentó un giro de lo más cinematográfico en febrero de 2012. En pleno estado de gracia creativo, Madame Club entregó “No Es Tu Sitio”, una pieza original concebida expresamente para vertebrar la banda sonora de Pornobrujas, un cortometraje capitaneado por el cineasta Juan Gautier. El filme, que presumía de un reparto estelar para la época con nombres de la talla de Marta Larralde, Paloma Alma, Olaya Martín y Patricia Delgado, encontró en la crudeza de la banda su perfecto clímax sonoro. La factura técnica de este himno (grabado, mezclado y masterizado bajo la milimétrica supervisión del productor Roger Montejano) demostraba la madurez analógica del conjunto. 

Sin embargo, justo cuando todos los astros parecían alinearse para encarrilar su consolidación definitiva en la escena estatal, el grupo se desvaneció de golpe como un espejismo urbano. Aquella incursión en el séptimo arte, que apuntaba a ser el despegue definitivo de su carrera, resultó ser, a la postre, su canto de cisne. Tras aquel estrépito creativo, Madame Club se sumió en un silencio sepulcral del que, hasta la fecha, nunca más se volvió a tener constancia. 

Fuente: Chicas En Banda